En la edición del mes de enero de este año, de la revista de los misioneros combonianos Mundo Negro hay un artículo firmado por el profesor de la UNED Agustín Velloso, sobre el viaje de la delegación de CPDS a los Estados Unidos.
El artículo, titulado “La Oposición en USA”, empieza enunciando los objetivos del viaje de la comisión de CPDS a los Estados Unidos: informar “a sus interlocutores de sus posiciones sobre el estancamiento del proceso de democratización, recabando apoyos para la reactivación del mismo”. En este párrafo introductorio define estos interlocutores: “autoridades del gobierno, senadores, congresistas, empresas petroleras, medios de comunicación y ONGs”.
Después de esta introducción el profesor Velloso pasa a emitir su opinión crítica sobre los objetivos del viaje.
“La delegación tenía como primer objetivo expone sus posiciones políticas a interlocutores que saben sobradamente lo que ocurre en Guinea Ecuatorial, que tiene una enorme responsabilidad en ello y que nunca se han pronunciado a favor de cambio de régimen. El CPDS es libre de escoger sus apoyos, los demás de dudar de que los escogidos auguren nada bueno para la democracia en Guinea Ecuatorial.
En cuanto al segundo objetivo, recabar ayuda de esos interlocutores, la delegación tenía que explicar por qué van a apoyarles cuando llevan años haciendo lo contrario. ¿Es que hay un pacto para desembarazarse de Obiang, cuyos escándalos financieros han sido divulgados, lo que incomoda al Gobierno de estado Unidos?. Si es así, ¿es esta la forma y ése el aliado con quien el CPDS quiere llevar la democracia a su país?”
Hecho estos comentarios, Velloso pasa a enumerar algunos a los interlocutores con los se entrevistó la delegación de CPDS; en esta enumeración, como decimos, omite algunos interlocutores pero subraya la adscripción política supuestamente de extrema derecha de los interlocutores que le interesa enumerar precisamente por dicha supuesta adscripción ultraderechista.
Y termina diciendo que Obiang goza de apoyos sólidos en los Estado Unidos, por lo que es inútil realizar un viaje como éste.
Sobre estas opiniones y sin ánimo de entrar en polémicas, LA VERDAD, haciendo de portavoz del partido, sale al paso de dicho articulo para decir:
Convergencia para la Democracia Social es un partido político con vocación de realizar cambios en Guinea Ecuatorial desde el Gobierno, al que aspira acceder democráticamente. Para llegar a ello, lucha pacíficamente por el establecimiento de un régimen democrático en Guinea Ecuatorial; y en esta lucha pacífica, no es que convenga, sino que tiene la obligación de hablar con todos los que pueden ayudar a aportar soluciones; tanto es así que habla incluso con Obiang, el principal responsable de la situación que sufre Guinea Ecuatorial, y también habla con sus y sus colaboradores. Y en sus relaciones con la comunidad internacional, es imperativo hablar sobre todo con los responsables de los países que tiene capacidad para influir en el proceso de Guinea Ecuatorial. Y de estos países, Estados Unidos es de los que mejor situado está. Y este tipo de contactos tiene que ser de nivel institucional es decir con los responsables no sólo del gobierno y de los partidos políticos, sino de todas las instituciones con capacidad de influir tanto en su propia opinión pública como en las relaciones con los otros países, con independencia de sus opiniones o adscripción ideológica.
Agustín Velloso presupone que los interlocutores de la delegación de CPDS conocen la situación de Guinea Ecuatorial y que los de CPDS no tienen nada que aportarles. Pero precisamente quizás porque saben mucho de Guinea Ecuatorial, probablemente desde una sola óptica, que es absolutamente necesario aportarles otras opiniones de la situación. Y sobre todo es necesario que tengan un conocimiento directo de los responsables políticos de CPDS a los que probablemente hayan diabolizado sus habituales interlocutores, para por otro lado desmontar dicha imagen.
Sobre el comentario relativo al objetivo de recabar apoyos, nosotros sí que creemos que se puede pedir dichos apoyos. El argumento de que Estados Unidos lleva años haciendo lo contrario es hasta cierto punto incomprensible para una persona de la altura intelectual de Velloso; pues como dicen los franceses “seulement les mabouls ne changent pas d’avis” (solamente los tontos no cambian de opinión), en consecuencia, nosotros sí creemos que los responsables de Estados Unidos pueden cambiar de opinión. Y sobre todo, nosotros tenemos la obligación de intentar convencerles de que sus intereses están más garantizados en una democracia que en una dictadura. Lo de pactos, son elucubraciones gratuitas. Decir que, con todo lo malo que los pinta, son las propias instituciones americanas las que investigaron las corrupciones de Obiang, sin que se lo hubiera pedido nadie. Y no sabemos a qué forma se refiere: en todo caso la forma es ésta, viaje con luz y taquígrafos; y sobre aliados, creemos que para recorrer el camino hacia la democracia Estados Unidos no es un aliado que le avergüence a nadie, quizás todo lo contrario, con sus defectos, como todos; pero de que sea una democracia nadie tiene derecho a dudarlo.
Lo sesgado de las opiniones de Velloso queda demostrado cuando no menciona ni las otras entrevistas que tuvieron los responsables de CPDS, con personalidades y responsables de ONGs que ya no pueden ser tildados de extrema derecha, ni menciona el resto del periplo, que llevó a la delegación de CPDS a Londres (donde gobierna un partido Laborista), París (donde gobierna un partido de derechas) y Bruselas (donde socialistas y conservadores trabajan conjuntamente en las instituciones europeas. A estos destinos la delegación de CPDS ha llevado las mismas inquietudes y ha pedido los mismos apoyos. Y lo que cree el profesor Velloso que no se puede conseguir con los Estado Unidos, debe creer que sí lo puede conseguir de Europa.
Agradecer al profesor Velloso su preocupación por el proceso de democratización de Guinea y por la pureza ideológica de CPDS. Y tranquilizarle en el sentido de que CPDS sigue dirigido por los que lo crearon; y es cierto que como humanos pueden cometer errores y aceptan recibir lecciones; pero cuando después de 15 años sigue en la brecha debe ser porque algún acierto tiene su actuación política; y no puede ser precisamente un acierto dejar de hablar con quien puede influir en la situación de Guinea Ecuatorial porque no se comparta su ideología.
Por último apuntar que mientras la delegación de CPDS estaba en Estados Unidos y Europa, Obiang estaba haciendo amigos en China, país gobernado por comunistas que no dudaron de reprimir brutalmente la manifestación en Tiananmen. ¿Quizás hubiera preferido el profesor Velloso que sea en China donde CPDS hubiera ido a buscar aliados para la democratización de Guinea Ecuatorial?