LA VERDAD
Órgano informativo de Convergencia para la Democracia Social
Guinea Ecuatorial, enero-abril 2006, núm. 56    


LA VERDAD
Número 56, enero-abril 2006
 

 

NOTICIAS

DETENCIÓN MASIVA DE ADOLESCENTES EN BATA

En la ciudad de Bata, la tarde noche del sábado 11 de febrero de este año, brigadas de gendarmes y policías procedieron a la detención indiscriminada de niños y adolescentes de ambos sexos, de edades comprendidas entre los 8 y los 15 años. Los policías y gendarmes que practicaron las detenciones no explicaban el motivo ni la supuesta falta o delito que hubieran cometido dichos jóvenes y niños; se limitaban a decir que les detienen por “orden de la superioridad”.

Los detenían, los metían en sus coches y  los llevaban a las actuales instalaciones de la policía, antiguas casas de “Cipit” en Bomudi. Al final detuvieron a más de un centenar y los metieron hacinados en una habitación de las dichas instalaciones de la policía. Tan hacinados estaban que algunos se desmayaron y gracias a lo cual fueron sacados y entregados a sus familiares. Los que no pudieron escaparse, aprovechando estos revuelos que se producen cuando uno se desmaya, estuvieron varios días y sólo fueron liberados contra el pago  por los familiares de cuantiosas cantidades de dinero, que en algunos casos alcanzaba los 100.000 F CF. Hay que suponer que con las chicas habrían cometido toda clase de abusos, no referimos a abusos sexuales.

Las detenciones se originaron en torno a establecimientos como “bar Mamaíta”, La Ferme, Bar Central, etc. Y los primeros detenidos fueron los niños y niñas que alrededor de dichos establecimientos se dedican a la venta ambulante de granos cacahuetes embotellados, sobre todo; y también chicas, a las que se supone que ejercen la prostitución. Pero luego se extendieron por toda la ciudad llegando incluso a detener a niños alrededor de sus propias casas, niños acompañados de sus padres o niños que regresaban de misa.

La explicación que pretendieron dar los responsables del gobierno, es que procedieron a detener a dichos niños y niñas porque dan mala imagen en la ciudad.

Pero la realidad es otra: no son los que dan mala imagen a la ciudad o la sociedad, sino que son los que reflejan la verdadera imagen de esta ciudad o sociedad, y cuyos problemas al no ser resueltos por los responsables del gobierno, quedan así expresados por ellos/as:

  1. No parece que haya padre que no quiera que su hijo vaya a la escuela; no hay madre que si tuviera otros medios de subsistencia mandaría a su niño de corta edad a dedicarse a la venta ambulante. Pero el lugar que el régimen emplaza a la educación, la nula ayuda a los familiares para escolarizar a sus niños y niñas, las dificultades que encuentran las familias para encontrar trabajo, o, cuando encuentra algo de trabajo, para que el salario les llegue para sacar adelante a su familia, son las causas que obligan a los padres y madres a requerir el concurso de todos los miembros de las familias, incluidos niños y niñas pequeños, para aportar a la economía de la casa de esa forma.
  2. No hay chica que se dedique la prostitución  por simple desenfreno sexual. La gran mayoría lo hacen empujados por los contravalores que se cultivan en nuestra sociedad y cuyos responsables no son otros que los que nos gobiernan, por los problemas económicos que encuentran, por no encontrar canales para su formación, y porque son muchos los responsables del gobierno que requieren a menudo favores sexuales o corrompen a niñas muy jóvenes, que así se ven obligadas a exhibirse en  determinados bares de la ciudad.

Pero, como decimos se detuvo a niños y niñas que ni vendían ni estaban alrededor de bares o en discotecas. No se sabe si fue un exceso de los encargados de practicar las detenciones o porque, como también suele hacerse las ordenes se dan de forma confusa e imprecisa.

Pero mientras, varios niños pasaron varios días con sus noches en centros de detención que comparten con mayores, en condiciones higiénicas deplorables. Y no se sabe a dónde han ido a parar las pretensiones de los objetivos del milenio que se exhiben en las calles de Bata y Malabo.

Y lo inútil de la medida y la gratuidad del atropello quedan patentes cuando pocas semanas después siguen niños vendiendo cacahuetes y otros productos en las calles, y las jóvenes siguen exhibiéndose.

 

Arriba

 

ORGÍAS DOMINICALES EN LAS PLAYAS DE BOME Y UTONDE

Ocurre un domingo sí y otro también. Muchos jóvenes de ambos sexos residentes en Bata, en sus coches o en taxis alquilados se trasladan masivamente a las playas de Bome y de Utonde, respectivamente en el extremo sur y norte de la ciudad de Bata. Llevan alcohol, mucho alcohol, y quizás otros tipos de drogas. También llevan equipos de música. No parece que les preocupa alimentarse, así que de comida, poca. Y una vez allí, y entrado en calor, se entregan a todos los placeres  que el alcohol y las drogas animan. Así, lo importante no es refrescarse en las aguas del mar y tomar el sol, nadar y jugar a la pelota para poner en forma el cuerpo, sino que el objetivo de estas excursiones es entregarse al vicio: alcohol, drogas y sexo: las playas no sólo se convierten en nudistas, los jóvenes no se conforman con hacer un juego más o menos cariñoso, sino que se entregan sin pudor al ayuntamiento sexual, al aire libre, a la vista de cualquiera; y por supuesto, sin protección alguna ni para evitar embarazos ni para evitar enfermedades de trasmisión sexual, VIH-SIDA. (más del 60 % de las quinceañeras que van al hospital embarazadas tiene VIH).

Y cuando se hartan, recogen sus coches y regresan a la ciudad en carreras infernales, en las que coches llenos a rebosar y con gentes incluso en los maleteros, circulan a toda velocidad por las carreteras del puerto y del aeropuerto, para regresar a la ciudad. Regresan cantando, gritando. Aún no ha habido percances graves en estos regresos mortales: Pero como no se ponga coto a este comportamiento no tardaremos en lamentarlo, como lamentamos un accidente de aviación que se veía venir. A principios de febrero, sí que hubo una muerte, de un chico que golpeó mortalmente a su supuesta novia después de haber estado ambos en estas excursiones dominicales de excesos.

Arriba hemos dado información y comentado sobre las detenciones de niños y adolescentes. Y decíamos que los niños convertidos en vendedores ambulantes y las niñas empujadas a la prostitución surgen como consecuencia de la poca importancia que se da a la educación.

Y estas orgías de Bome ( de las que hay paralelismo en las playas de Malabo) son demostrativas de la pérdida de valores de nuestra juventud, consecuencia de la poca importancia que se da a la educación; pues es en las instituciones educativas donde se adquiere muchos de dichos valores. Y evidentemente esto no es una casualidad; forma parte de la estrategia del PDGE y su régimen de terminar de hundir a esta sociedad, que si los propios interesados no adquieren instrumentos intelectuales de reflexión, acabará totalmente imbecilizada.

 

Arriba