LA VERDAD
Órgano informativo de Convergencia para la Democracia Social
Guinea Ecuatorial, marzo-agosto 2005, núm. 54    


LA VERDAD
Número 54, marzo-agosto 2005

OPINIÓN

FRENTE A UN RÉGIMEN REPRESIVO,
NADIE ESTÁ A SALVO

Se está viviendo estos días en el ambiente político un pico en los altibajos de la tensión en que se vive en este país. Como sabrán los lectores llevamos así desde que Cipir se fugó con no se sabe cuántos millones de francos CFA y Ndong Ona intentó suicidarse. Llevamos pues más de año y medio con detenciones, fundamentalmente de militares, y muchas de ellas arbitrarias, sin que la autoridad informe a los ciudadanos de los motivos de dichas detenciones. Esta subida de tensión supone una vuelta de tuerca en la limitación de las libertades de los ciudadanos, ya de por sí exiguas, con la multiplicación de las barreras y las molestias que se causan en ellas, y consecuentemente mas represión, más intimidación.

Antes, había altibajos en el proceso de democratización, con momentos de tensión; ahora se vive en una tensión permanente con momentos en que sube más o menos.

Una de las características de este turbio ambiente político es que fundamentalmente se genera dentro del propio núcleo del sistema, es decir, supuestamente por gentes que ayer eran más papistas que el Papa, por los que ayer eran los administradores, e incluso los creadores de las subidas tensión represora. Son los mismos que hoy, paradojas de la vida, están acusados de atentar contra una seguridad del estado, de la que se erigían en celosos defensores, repartiendo a diestro y siniestro e impunemente, acusaciones, agresiones, torturas e incluso asesinatos.

Y lo perverso de todo ello es que el sistema trata de distraer la atención de la opinión pública molestando a los ciudadanos en general y dirigiendo sus rabias hacia CPDS en particular.

Los episodios más recientes de la intimidación y represión gratuitas hacia CPDS son, las insinuaciones sobre el viaje que el Secretario General realizó a São Tomé y Príncipe; el atropello que sufrieron unos jóvenes de CPDS que iban a participar en un seminario en España; la agresión que sufrió la esposa de Celestino Bacale, cuando iba a viajar a España; y la retención del Secretario General durante más de una hora en el aeropuerto de Malabo, cuando se disponía a viajar a España; y en estos últimos días la retención de la partida del órgano informativo de CPDS LA VERDAD, que iba a ser distribuida en Río Muni por los agentes de seguridad (aduana) del aeropuerto de Bata.

Decimos que la represión hacia CPDS es gratuita porque, como se ha demostrado en el recorrido del partido, éste no se ha apartado ni un ápice de su línea de lucha. Esta lucha por la democratización de Guinea Ecuatorial ha sido y es exigente, todo lo que se quiera, pero se enmarca dentro de los cauces que pacíficamente se ha ido abriendo el partido, para el interés de la democracia, que es el interés de todos los guineanos, incluyendo a las gentes del propio régimen. Sin embargo, y a pesar de no haber duda sobre ello y a sabiendas de que es así, los dirigentes y militantes de CPDS han sido perseguidos con ensañamiento por unos agentes del régimen que ha ido cayendo inexorablemente en desgracia:

Hace unos años que el comisario de policía llamado Eu Dos detuvo al Secretario General de CPDS en Mbini, diciendo cumplir unas órdenes del Inspector General de las FAS que éste negó. Años después el referido Eu Dos por vergüenza no podía mirarle a la cara al Secretario General, cuando compartieron cárcel.

Años después, otro Florencio Ela Bibang, entonces Jefe Militar de Kogo, detuvo al Secretario General y todos los que con él estuvieron reunidos, mientras realizaba una gira y estaba en Kogo. En fechas próximas a este incidente, el mismo Ela Bibang perseguía a Wenceslao en Kogo con la clara intención de asesinarle. Hace unos meses que comentaron que Florencio Ela Bibang, se fugó del régimen que entonces decía defender.

La Comitiva del Secretario General de CPDS fue retenida en una barrera en Mongomo, en su última gira, por órdenes de Efe Pulé, aunque éste negara haber dado dichas órdenes; el mismo Efe Pulé que después de haber asesinado a Julián, fue sacado de la cárcel, rehabilitado y reinsertado en el ejército antes de seis meses, porque le era útil en reprimir a los opositores. Hoy dicen de Efe Pulé que está en la cárcel y además torturado.

El compañero Wenceslao Mansogo, miembro de la Comisión Ejecutiva Nacional de CPDS, fue requerido hace unos meses en la subdirección General de Seguridad. Unos de sus interrogadores era el comisario Equis X, que hacía unos meses que había encerrado en los barracones de la Comisaría de Comandachina de Bata a Wenceslao por ser de la oposición. De Equis dicen lo mismo, o sea que está detenido y torturado (cortamos la relación aquí, para continuarla en el siguiente número).

Quién lo iba a decir. Lo que sí se puede decir es que ellos ha sido fieles a lo que el propio régimen les ha enseñado, que es la violencia, la falta de respeto por los Derechos Humanos y por la legalidad. Y parece que cada uno de ellos está agazapado esperando su oportunidad para llevarse el gato al agua.

Pero tanto el régimen como sus hijos, ya han recorrido este camino de la violencia lo suficiente para aprender que no lleva a ningún sitio bueno. El régimen, como Saturno, se come a sus propios hijos; los hijos del régimen, como Edipo, quieren matar a su propio padre, para quedarse en su lugar.

Es difícil que la gente normal se imagine el momento en que un torturador tortura a una persona caída en desgracia, pero que hasta hace poco era compañero del actual torturador en las lides de torturar. Es verdaderamente esquizofrénico.

Decimos que han recorrido largamente y durante mucho tiempo dicho camino, mientras nosotros les hemos estado pidiendo respeto por los Derechos Humanos, por la legalidad y que se instituya democracia para todos. Los ejemplos que hemos citado aquí son elocuentes. Qué pena que la especie humana siga siendo tan estúpida que no escarmienta en carne ajena. Porque después de todo lo que ha pasado y hemos comentado, todo el mundo, fundamentalmente los del régimen, debían haberse dado cuenta que se autoconsumen mientras hunden a todos en la miseria y en la incertidumbre sobre el futuro de los ciudadanos y el de este país. Y que el único camino es reconciliarse con el pueblo, estableciendo un sistema democrático, que de por sí es magnánime; pues el pueblo es el único que debe llevarse el gato al agua. Pero mientras los del régimen no se nieguen al macabro ejercicio de la represión y de querer sustituir un régimen dictatorial y corrupto por otro, pueden estar seguros que a cada uno le llegará el turno de caer en la desgracia en que está sumida la gran mayoría de los hijos del pueblo de Guinea Ecuatorial.

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