LA VERDAD
Órgano informativo de Convergencia para la Democracia Social
Guinea Ecuatorial, marzo-agosto 2005, núm. 54    


LA VERDAD
Número 54, marzo-agosto 2005

EDITORIAL

Las deficiencias y esperanzas del Parlamento en su primer periodo de sesiones

Ha tenido lugar en Bata las reuniones del Primer período de sesiones de la Cámara de Representantes del Pueblo. Este período de sesiones ha tenido un desarrollo del que hay que hacer algunos comentarios.

Las sesiones de la Cámara han tenido lugar en Bata. Este hecho se explica desde el Gobierno como correspondencia al hecho de que el Gobierno suele estar la mitad del año en Bata. Esta itinerancia no puede más que añadir deficiencias e ineficacia a la actuación de las instituciones, salvo que dichas instituciones estén concebidas meramente para cubrir formalidades y dar apariencias. Pues, por un lado, tratándose de Gobierno no es del todo cierto que el éste se traslade medio año a Bata; como tampoco lo es que lo hacen para impulsar el desarrollo en dicha parte del país (quizás sea mas creíble que lo hacen para que los miembros del Gobierno de esta parte del país realicen sus obras particulares). Decimos que no es del todo cierto ni lo uno ni lo otro porque sucede que cuando el Gobierno supuestamente está en Bata, muchos miembros de dicho Gobierno están en Malabo o en sus pueblos y todos los demás miembros de sus correspondientes supuestos equipos, con los que debe realizar un trabajo razonable y eficaz, no están con ellos; pues los secretarios de ministerio, directores generales, jefes de servicios etc. difícilmente puedan trasladarse todos a Bata; y en cuanto a los papeles que manejan ... Si ya se pierden los expedientes sin traslados, cuántos más se perderán con estos traslados. Por lo que es fácilmente deducible que dicho traslado no sólo sirve para impulsar el desarrollo de dicha parte de país, sino que añade ineficacia a un Gobierno ya de por sí ineficaz. Y es evidente que la misma ineficacia que produce que el Gobierno se traslade Bata, es la misma que se va a dar para el Parlamento cuando traslada sus sesiones ordinarias a un lugar diferente a su sede oficial.

Antes de las sesiones hubo un seminario que ofrece la Unión Interparlementaria ACP-UE. El objeto de estos seminarios es capacitar a los parlamentarios para que realicen su trabajo con los adecuados conocimientos. Este seminario está enmarcado en los programas de la Unión Europea para el apoyo a la gobernabilidad. Es deseable que en próximo período de sesiones la Mesa de la Cámara aplique lo que hubiera aprendido de este seminario.

El otro aspecto que vamos a comentar es el tiempo que los parlamentarios dedican a su trabajo, para el que cobran salarios respetables. El tiempo que estipula la Ley Fundamental para las sesiones de la Cámara de Representantes del Pueblo, dos períodos de sesiones de dos meses cada uno, es a todas luces insuficiente para considerar que dicha institución deba realizar un trabajo serio. La vida política de un país democrático, aunque con régimen presidencialista, reside en el parlamento, por lo que éste debe estar funcionando al año más días que los que descansa. Siendo así de escaso el período de dos meses, se puede considerar que si las tramitaciones se hace con tiempo y los dos meses se cuentan en días laborables, algo se puede hacer. Pero la poca importancia que se le da al parlamento aquí queda demostrado en que, a pesar del escaso tiempo establecido para un período de sesiones, ni siguiera se cumplen los dos meses, contados en días naturales: las sesiones empezaron realmente el 21 de marzo (el seminario ocupo los cinco primeros días), y el día 22 ya se clausuraban.

Otro aspecto que ha salido a relucir una vez más es la arbitrariedad con que Presidente de la Cámara interpreta el Reglamento, el abuso que hace del uso de la palabra y su actitud de salir siempre en defensa del Gobierno. En este período de sesiones el presidente de la Cámara ha violado el Reglamento en lo que respecta a los plazos de admisión de las enmiendas a los proyectos de ley (los quince días que estipula el Reglamento, el presidente los reduce a cinco) y de interposición de preguntas e interpelaciones a los miembros del Gobierno (lo limitó a los primeros días, cuando el Reglamento dice que se puede hacer durante todo el período de sesiones, con 48 horas de antelación); así mismo violo el Reglamento en el propio proceso de debate de las enmiendas (La enmiendas a la totalidad tiene que debatirse en plenaria antes del envío de una ley a la comisión). Y hacía abuso de la palabra, sobre todo para salir en defensa del Gobierno; cuando lo único que tiene que hacer es administrarla para los que debaten, y no intervenir el mismo en los debates, pues si interviene en los debates está incumpliendo su función y perdiendo el carisma que debe tener un presidente de un Parlamento, y quedando a los ojos de todos como un mandado que tiene que hacer la voluntad del gobierno.

Consecuentemente el desarrollo de las sesiones no pudo estar a la altura de lo que los ciudadanos pueden esperar de un Parlamento que les representa y se ocupa de sus problemas. No se dio respuestas a las preguntas planteadas, no se permitió que se hiciera interpelaciones al Gobierno, la mitad de las leyes no se discutieron, los miembros del Gobierno y el presidente de la Cámara bajaron así el nivel que los diputados de CPDS querían dar a los debates.

Pero a pesar de todo, el trabajo de los representantes de CPDS en la Cámara, ha supuesto un avance, cuando comparamos las sesiones actuales con las de legislaturas anteriores. Plantearon preguntas e interpelaciones sobre los temas que preocupan a la sociedad, enmendaron los proyectos de ley llevados por el Gobierno mirando el interés general. Participaron en los debates argumentando sus posiciones. Por fortuna, su intervención en los trabajos de este período de sesiones, seguida por los ciudadanos, no sólo satisfizo a los ciudadanos, sino que supuso la esperanza, incluso en los propios parlamentarios de PDGE, de que el Parlamento puede tener un papel razonable en la vida política de Guinea Ecuatorial.

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