Los jóvenes iban a desplazarse a Madrid para asistir a un seminario organizado por la Fundación Pablo Iglesias
Grave incidente en el aeropuerto de Malabo entre jóvenes de CPDS y efectivos de la Seguridad del Estado que la emprendieron a golpes contra ellos al negarse a abrir correspondencia privada que llevaban
El pasado 8 de mayo la policía del aeropuerto de Malabo protagonizó un acto manifiestamente reprobable contra un grupo de las Juventudes de CPDS que iba a emprender viaje a Madrid para asistir a un seminario de formación patrocinado por la Fundación Pablo Iglesias del partido Socialista Obrero Español (PSOE).
En efecto, en el marco de las buenas relaciones existentes entre Convergencia para la Democracia Social y la Fundación Pablo Iglesias, es casi ya costumbre que dirigentes y militantes del partido participen periódicamente a seminarios organizados por la fundación socialista. En esta dinámica un grupo de 15 jóvenes debía trasladarse a España con el fin de participar durante una semana a un seminario de formación en la Escuela Jaime Vera que posee el PSOE en la localidad madrileña de Galapagar.
En la terminal del aeropuerto de Malabo, los jóvenes cumplieron los trámites legales de emigración en los controles de la policía (dos pudieron cruzar el puesto de control policial sin ningún problema). Al llegar el turno del secretario general de las Juventudes de CPDS, Marcial Abaga Barril, los efectivos de la seguridad requisaron unos sobres que llevaba a mano para, seguidamente, retirarle el pasaporte sin aducir una razón por tal medida. Por si lo anterior fuera poco, instantes después los miembros de los servicios de seguridad del aeropuerto se hicieron también con los pasaportes del resto de los jóvenes de la delegación, conminándoles a que abandonaran el recinto bajo el pretexto de que no disponían de la autorización de desplazamiento del ministerio del interior para viajar al extranjero. Sin embargo, este extremo no está contemplado en ninguna disposición legal de la administración guineoecuatoriana.
Los jóvenes volvieron a la sala de facturación y se sentaron en el suelo como muestra de su protesta por el tratamiento vejatorio y discriminador de que estaban siendo objeto a la vista de todos los presentes. Mientras tanto, el secretario general de las Juventudes de CPDS informaba por teléfono a la ejecutiva del partido de los hechos que se estaban desarrollando en aquellos momentos en el aeropuerto.
Desde la dirección del partido se intentó inmediatamente entrar en contacto con las autoridades de los ministerios del interior y de la seguridad nacional sin éxito alguno. Sólo se pudo hablar con el director general de la seguridad presidencial que recomendó al partido que se recurriera a los ministerios antes mencionados. Se insistió de nuevo y no hubo respuesta.
El presidente del partido y el vicesecretario general de CPDS, Santiago Obama y Juan Nzo, respectivamente, se personaron en el aeropuerto para tratar de verse con el comisario jefe de policía del mismo y, con ello, buscar una salida negociada al problema. Entretanto, Marcial Abaga Barril, que había acompañado a los dos ejecutivos hasta la puerta del despacho del comisario, se quedó esperándoles fuera explicando al guardia que su presencia ante la puerta obedecía a que esperaba un posible requerimiento del comisario para que pudiera explicarse, habida cuenta de que habían sido ya devueltos los pasaportes de sus compañeros y el suyo no.
Después de este cruce de palabras entre Abaga Barril y el policía, éste último lo abofeteó una y otra veza. Lo que sucedió a continuación fue una brutal arremetida de todos los efectivos de la seguridad que se encontraban en el lugar contra el joven. Sus compañeros, que hasta entonces estaban sentados en el suelo de la sala de facturación, se fueron a la puerta de entrada de las oficinas de policía para ayudar a su maltratado compañero. Tras un breve forcejeo, los policías la emprendieron a golpes contra cualquiera que encontraban a su paso armas en ristre. Fue en este momento cuando ocurrió el hecho más bochornoso del incidente: los policías se enseñaron con la joven María del Carmen Véritas Ntutum desnudándola ante el público al tiempo que la golpeaban.
Fueron detenidos diez jóvenes, y, de entre ellos, el secretario general de las Juventudes Marcial Abaga Barril, además de a Salvador Buetiché Babasasa, Ciro Bapori Nchana, María del Carmen Véritas Ntutum y otros. Los compañeros estuvieron detenidos en los calabozos de la comisaría central de Malabo durante más de setentas y dos horas. El jueves 12 de enero fueron puestos a disposición judicial y en la actualidad se encuentran en libertad provisional teniendo que presentarse ante la autoridad judicial competente cada dos días hábiles de oficina.