LA VERDAD
Órgano informativo de Convergencia para la Democracia Social
Guinea Ecuatorial, diciembre 2004, núm. 52    


LA VERDAD
Número 52, diciembre 2004

ACTIVIDADES DE CPDS

Reflexiones en la Tertulia:
EL MIEDO POLÍTICO

En la tertulia que se tiene en la sede de CPDS en Bata se reflexiona y se comenta sobre cualquier tema de interés social y político. El otro día el tema de reflexión fue el miedo político: porque no parece que es uno de los fenómenos que detiene el avance del proceso democrático en nuestro país. En este artículo queremos analizar las causas de este miedo y su repercusión en el proceso.

Se sabe de antemano que estamos luchando contra una dictadura y ésta pone sus mecanismos para persistir; uno de ellos es la inyección del miedo en la población, a través de intimidaciones, detenciones arbitrarias, torturas, expulsión y cese en los puestos de trabajo, etc.

Pero es evidente que para conquistar las libertades hay que ir superando los obstáculos que la dictadura va poniendo en el camino.hacia la libertad, venciendo el miedo porque la libertad está en nuestras manos.

Pero muchas son las excusas que alegan para justificar por qué se tiene miedo:

- Se tiene miedo a perder los puestos de trabajo, porque en este país todos los puestos de trabajo son para el PDGE y si se va en su contra automáticamente se pierde el empleo o se cesa de funcionario, se pierde el pan y por consiguiente aparece la miseria en el hogar.

- La gente que está en paro, tiene miedo porque siempre tiene la esperanza de que el PDGE les coloque en cualquier momento, pero si se pone en su contra se queda en paro vitalicio.

- Se tiene miedo a sufrir encarcelamientos, torturas y otros atropellos que utiliza el régimen.

- Se tiene miedo a perjudicar a los familiares que ostentan o pretenden ostentar grandes responsabilidades en el PDGE en el gobierno o en la Administración.

- También se tiene miedo entre otras cosas a que se organice la sociedad porque muchos que están ocupando puestos ahora cree o sabe que no le corresponde y cuando se organice esta sociedad perderían estos puestos y dejarían de tener los privilegios de que, injustamente, gozan ahora; pero como lo permite este régimen (río revuelto, ganancia de pescadores) pues no hay que cambiarlo.

Estos y otros argumentos son los puntos donde más aprieta el zapato a los ciudadanos.

Si hacemos un análisis somero de estas opiniones, podemos encontrar fundamento a los miedos. Pero a poco que profundicemos en el análisis se van perdiendo los fundamentos de los miedos. Veamos:

Si se hace un censo de los que trabajan y los que no, encontraríamos que los primeros son un tanto menos que los segundos. Ahí tenemos a la mayoría de ellos por todas partes en las calles, esperando por suerte hacer un destajo en el puerto, Comercial Santi o Martinez Hermanos. ¿Éstos qué empleo temen perder? Sin embargo pasan la misma miseria que un desempleado de la oposición.

Los que están en paro con quizá un cierto nivel de preparación o suficientemente preparados si no les coloca nunca el PDGE porque su cupo ya está lleno, de qué les sirve su actitud pasiva que no resuelve nada en vez de trabajar para el cambio que puede genera cupos para todos.

Sobre el encarcelamiento y otros atropellos, estamos viendo últimamente que la dictadura ya está comiendo a sus propios hijos, porque todos los que habían sido las verdaderas máquinas torturadoras están pasando a ser presas de turno, luego tanto los opositores y los no opositores todos corren casi la misma suerte y cada uno en su turno, sólo podemos salvarnos de esta situación si todos nos comprometemos de verdad a promover un cambio democrático pacífico.

Cuando protegemos a nuestros familiares que ostentan cargo en el PDGE, gobierno o administración les puede cesar en cualquier momento sin que dicho cese tenga que ver con tener a un familiar en la oposición. ¿Qué solemos ganar después con nuestra actitud?. Lo que sí creemos es que la gente que está en el PDGE por miedo son, de algún modo, esclavos porque no pueden expresar sus verdaderos sentimientos, mientras los que están en la oposición se sienten más libres.

Otro de los momentos en que sale a relucir el miedo es cuando se confeccionan listas electorales: Algunos ciudadanos e incluso militantes de CPDS dejaron de aparecer en las listas de la candidatura del partido en las elecciones pasadas por miedo a represalias postelectorales; pero la proporción de la gente que ha perdido su puesto de trabajo por este motivo no es demasiado alta; en cambio, muchos otros que votaron al PDGE o no aparecieron en las listas se ha quedado sin trabajo, simplemente porque la empresa en la que estaban ha cerrado porque el país va mal.

Entendemos, por último, que quizá el verdadero miedo sea por desconocimiento de las ventajas de la Democracia: pues si la mayoría de la población tuviera una conciencia exacta de los beneficios de un régimen democrático, arriesgarían mucho más en la lucha por conseguirlo. Es como un chico joven que quiere ir a "raptar" a su amante prometida en el otro poblado y tiene que atravesar un sendero de noche, con supuestos e innumerables peligros. El conocimiento del beneficio que le traería si consigue su objetivo le arma de valor y atravesaría el sendero casi sin ningún problema.

Es lo mismo que pasa con nosotros y nuestro pueblo, muchos no entienden lo que es una sociedad organizada, donde cada uno gane lo suficiente para cubrir sus necesidades desde su posición (ya sea peón o técnico superior), donde existan buenas carreteras de verdad, ciudades con electricidad continua, con abastecimiento de agua potable, alcantarillados, buenas escuelas con maestros competentes, buenos hospitales con personal cualificado, etc.

Si la gente de verdad supiera lo que es vivir en estas circunstancias, perderíamos todos el miedo que todavía nos ata y levantaríamos este país como dijo Arquímedes: "Dadme un punto de apoyo y levantaría el mundo". El punto de apoyo lo encontramos en la lucha política, venciendo el miedo para conseguir un Estado democrático que nos permita levantar el país del caos en que se encuentra.

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