LA VERDAD
Órgano informativo de Convergencia para la Democracia Social
Guinea Ecuatorial, agosto-septiembre 2004, núm. 51    


LA VERDAD
Número 51, agosto-sep 2004

REVISTA DE PRENSA

Las investigaciones en el banco Riggs conducen a la Comisión de Valores de los Estados Unidos a otros casos de corrupción y especulación
The Washington Post, 7 septiembre 2004

Al poco tiempo de llegar a Guinea, en 1991, el embajador de los Estados Unidos descubrió un contrato poco habitual que implicaba a su despótico presidente con la primera empresa petrolera que trabajaba con éxito en aquel pobre país centroafricano. Según informaron al embajador John E. Bennett los empleados de Walter International Inc., la empresa pagaba al hijo del presidente para que estudiase en la universidad de Pepperdine en Malibu, California. El personal de la compañía de Houston habló a Bennett del contrato, quejándose de que el hijo estuviese "derrochando el dinero," y llegase a gastar anualmente en California no menos de 50.000 d¾lares, dijo el ex embajador. El país, que es aproximadamente del tamaño de Maryland, es ahora el tercer productor de crudo del África subsahariana. Tras el éxito de Walter en sus operaciones, y en sus relaciones con el gobierno, algunos de los nombres más importantes de la industria del crudo se apresuraron a perforar las costas de aquel país que es del tamaño de Maryland. Ampliaron el tipo de contrato que Walter tenía con el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasago llevándolo a una escala mucho mayor.

El análisis de sus actividades económicas permite crearse una imagen de como han funcionado las empresas petroleras en un país en vías de desarrollo con antecedentes de corrupción. Las compañías han pagado becas a los hijos de los dirigentes del país, han creado empresas mixtas con miembros del gobierno, han establecido contratos con empresas ligadas a Obiang y han alquilado inmuebles a miembros del gobierno y a parientes suyos, dice un informe del Senado de los Estados Unidos difundido en julio, en el que se ponen de manifiesto las operaciones de las empresas con detalles francamente inquietantes. Dicho informe, que describe la relación entre el banco Riggs de Washington y las petroleras que operan en Guinea Ecuatorial, afirma que las actividades de las empresas " inquietan por posibles prácticas de corrupción y especulación." Las investigaciones de la Comisión de Valores incluyen a tres de las más importantes empresas del país, Exxon Mobil Corp., Amerada Hess Corp. y Marathon Oil Corp., además de ChevronTexaco Corp., Devon Energy Corp. y CMS Energy Corp., conforme han informado las propias compañías. El informe del Senado se refiere también a las actividades de la compañía, Vanco Energy Co. Algunos de los informes anuales de estas empresas muestran sus crecientes inversiones en Guinea Ecuatorial. Desde 1997, la cantidad de crudo producido en aquel país se ha multiplicado por siete, hasta llegar cerca de 360.000 barriles al día. El país se ha situado como el tercer productor del África subsahariana y obtiene del crudo la mayor parte de sus ingresos.Las petroleras tienen fama de repartir dinero y regalos entre los dirigentes de los países cuyos yacimientos quieren explotar. El soborno de funcionarios extranjeros fue proscrito en 1977 por la U.S. Foreign Corrupt Practices Act, después de que investigaciones del SEC llevasen a más de 400 compañías de Estados Unidos a admitir que habían hecho pagos cuestionables o ilegales en otros países. La ley prohíbe hacer pagos a funcionarios extranjeros para conseguir o mantener negocios. Los funcionarios del departamento de Justicia y de la SEC, entidades ambas responsables de hacer cumplir esta ley, no pueden facilitar información sobre compañías petroleras que hayan sido acusadas de violarla. Un portavoz del departamento de Justicia ha manifestado que ningún funcionario desea hablar sobre su aplicación. Paul R. Berger, Director Asociado de la división de aplicación del SEC, se ha referido a varios casos en los últimos años en los que su agencia había presentado alegaciones contra empresas petroleras, pero añadió que las violaciones de esta ley pueden ser difíciles de descubrir y de probar. Dos filiales de ABB Ltd. -- ABB Vetco Grey de Houston y ABB Vet Gray UK of Scotland - se han declarado culpables, en julio, en Estados Unidos, de haber transgredido la Corrupt Practices Act. Los reguladores federales indican que hicieron pagos ilícitos de más de 1,1 millones de dólares a altos funcionarios del gobierno nigeriano para obtener ventajas en proyectos de petróleo y gas. Halliburton Co., una empresa de servicios del sector petrolero de Houston, dijo en un informe al SEC del pasado mes que los reguladores federales investigaban posibles pagos ilícitos contrarios al Corrupt Practices Act en un proyecto en Nigeria en el que había participado la citada compañía. Los activistas de los derechos humanos dicen que en Guinea Ecuatorial, ex colonia española, los pagos de las petroleras han apoyado a Obiang, que gobierna tras tomar el poder mediante un golpe de estado en 1979. Los informes del Departamento de Estado llevan años citando a su régimen por violaciones de los derechos humanos, incluyendo tortura, malos tratos y abusos a presos y sospechosos, con resultado de muerte en algunos casos. El informe del Departamento de Estado de este año llega a la conclusión de que la mayoría del dinero generado por la presencia de las petroleras no ha beneficiado al ciudadano medio de este país de 500.000 habitantes. La mayoría de la riqueza del petróleo del país "parece estar concentrada en las manos de los altos cargos del gobierno, mientras que la mayoría de la población sigue siendo pobre," dice el informe. Sarah Wykes, que ha estudiado la situación en Guinea Ecuatorial para Global Witness de Londres, dice que las petroleras han ignorado las señales de alarma sobre cómo se estaba gastando su dinero. "Como poco, hay una apariencia de complicidad con la corrupción," dijo Wykes, cuyo grupo aboga por la publicación de los pagos que hacen las petroleras a los países en los que operan. "Están reforzando la cultura de corrupción. El embajador de Guinea Ecuatorial en Washington, Teodoro Biyogo Nsue, cuñado de Obiang, no ha respondido a las reiteradas llamadas telefónicas que se le han hecho para preparar este artículo. El personal de la embajada dijo que Obiang no estaba disponible para hacer comentario alguno. Una firma de Washington que maneja las relaciones de Guinea Ecuatorial con la prensa, C/R International LLC, fue incapaz de concertar entrevistas para este artículo. Mientras los ingresos del petróleo han llenado las arcas del

gobierno, la mayoría de los ciudadanos sobrevive todavía con cerca de 1 dolar al día. Tres de cada cuatro sufren de desnutrición, pero

solo el 1 por ciento del presupuesto se ha dedicado a sanidad entre 1997 y 2002. Obiang, su familia y los miembros de su gobierno viven a lo grande. Obiang posee dos casas en Potomac, valoradas en 1,3 millones y 2,5 millones de d¾lares, según valoración. Uno de sus hijos, Teodoro Nguema Obiang, tiene una casa de 6,9 millones de dólares en Los Ángeles. Los pagos de las petroleras salieron a la luz como consecuencia de las investigaciones llevadas a cabo por el Subcomité Permanente del Senado en el Banco Riggs, que manejó las cuentas de Guinea Ecuatorial. Los Angeles Times informó el año pasado de las preocupaciones que suscitaban la posible desviación de ingresos del petróleo hacia el dictador de Guinea Ecuatorial y sobre los fondos procedentes del crudo del país que había en el Riggs. Los reguladores federales están investigando al banco por contravenir durante muchos años las leyes diseñadas para evitar el blanqueo de dinero. Siguiendo la pista del dinero a través de las cuentas del banco Riggs, los investigadores del Senado han encontrado numerosas transacciones cuestionables que implican a compañías petroleras. Las petroleras hicieron pagos de más de 4 millones de dólares para ayudar a más de 100 estudiantes de Guinea Ecuatorial en el extranjero, la mayoría de ellos parientes de altos cargos o personas ricas y poderosas, ha dicho el informe. El informe añade que tres compañías, Exxon Mobil, Hess y Marathon han hecho pagos importantes a funcionarios, a miembros de sus familias o a empresas controladas por ellos Una filial de Exxon Mobil arrendó edificios y terrenos de la esposa del presidente, según una carta de la compañía al Subcomité del Senado. Más adelante cambiaron esos arriendos a otra empresas controladas por Obiang. Hess ha pagado a algunos funcionarios casi 1 millón de dólares en alquileres de edificios. Según los investigadores del Senado, un alquiler negociado por Triton Energy, compañía adquirida por Hess en 2001, y continuada por Hess, ha hecho que las dos empresas pagaran 445.800 dólares por el alquiler de inmuebles a un pariente del presidente de 14 años de edad, que hubo de ser representado por su madre. En algún momento, Hess dejó de pagar la renta después de que un juez indicara que la propiedad pertenecía otra persona. Un ministro del gobierno llamó Hess preguntado por qué habían cesado los pagos. Hess informó al ministro de la orden judicial. El ministro habló con el juez por teléfono y éste rescindió inmediatamente la orden. Hess ha informado de todo esto a los investigadores del Senado. Dos compañías, Hess y una filial de ExxonMobil, han pagado un total de casi 1 millón de dólares por servicios de vigilancia a una empresa propiedad del hermano del presidente, Armengol Ondo Nguema, que ha sido acusado de violación de los derechos humanos en su trabajo de supervisión de las fuerzas de la seguridad. A través de una filial, Triton transfirió 250.000 dólares a una cuenta del Riggs para costear los estudios de los hijos de Ondo, dice el informe del Senado. En un informe difundido en 1999, el Departamento del Estado dice que siguiendo ordenes de Ondo, las fuerzas de la seguridad " han meado sobre los presos, les han dado puntapiés en las costillas, les han cortado las orejas con los cuchillos y han echado aceite sobre sus cuerpos desnudos para atraer hormigas picadoras." Ondo tiene una casa en Arlington valorada en 463.000 dólares. En varios casos, las petroleras (según su propio testimonio) han creado empresas mixtas con altos cargos del país. ExxonMobil participó en una empresa de negocio con una compañía de construcción e inmobiliaria controlada por Obiang, teniendo como resultado un pago de dividendos al presidente que sumaron 31.500 dólares en tres años. El personal del Senado no pudo decirnos, respetando la política de no difundir información, si habían enviado alguno de los casos de posible violación de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero al Departamento de la Justicia para su investigación. Las petroleras citadas en el informe del Senado se negaron a contestar a preguntas específicas sobre sus operaciones en Guinea Ecuatorial o no contestaron las llamadas telefónicas. "Estamos orgullosos de la manera en la que hacemos negocio," dijo Jay R. Wilson, portavoz de Hess. "Creemos que hacemos negocio de manera muy ética." En una audiencia del Senado en julio, Albert Marchetti, empleado de Hess, informó de que su empresa pagaba becas a estudiantes de Guinea Ecuatorial, pero no seleccionaba los estudiantes agraciados. Dijo que la compañía "no tenía nada que ver con dónde y en quién se gasta el dinero."

En esta misma audiencia, Steven Guidry, empleado de Marathon, dijo que su compañía se identifica con la preocupación por las violaciones de los derechos humanos. "Pensamos que nuestra presencia en el país hace mucho para mejorar las condiciones en Guinea Ecuatorial, que tenemos un efecto positivo en las condiciones de vida de Guinea Ecuatorial, "dijo Guidry. Andrew Swiger, vicepresidente ejecutivo de Exxon Mobil, afirmó en la audiencia sobre Guinea Ecuatorial, que en este país hay "un pequeño grupo de funcionarios del gobierno y de empresarios"."Prácticamente todos los altos funcionarios del gobierno tienen negocios de su propiedad, o intervienen en negocios a través de algún pariente cercano". "En este tipo de países, es imprescindible a veces hacer negocios con algún alto funcionario o con un pariente suyo. Esperamos, sin embargo, hacerlos de forma ética y conforme tanto a las leyes de los Estados Unidos como a las leyes locales". Todos estos ejecutivos de las petroleras dijeron en entrevistas que los altos funcionarios de los gobiernos de los países en desarrollo se les acercan de vez en cuando para solicitar sobornos o algún tipo de pago inusual.

"Hay que tener mucho cuidado con lo que haces en cualquier país del África del oeste" dijo Nicholas De'Ath, que trabajó como ejecutivo de Triton en Guinea Ecuatorial a finales de los años 90. "Hay que tener límites, políticas y procedimientos muy claros en tu organización, y tienes que asegurarte de todos hagan lo mismo." De'Ath dijo que su empresa no hizo pagos incorrectos durante su estancia en Guinea Ecuatorial. Los ejecutivos que estaban al frente de la empresa cuando se hicieron los pagos descritos en el informe del Senado no contestaron a las llamadas telefónicas. La preocupación por que el dinero que las empresas pagan por el petróleo y otros recursos naturales vaya a parar indebidamente a los dirigentes de los países en cuestión, ha llevado a la formación de una coalición internacional de grupos que están haciendo presión para que estos pagos sean públicos, así como las condiciones en las que las empresas han de hacer negocios. El multimillonario George Soros, está entre quines impulsan esta iniciativa, ha manifestado en una entrevista que esta coalición presionar a las petroleras yharía "más difícil esa práctica."

Sin embargo, mientras algunos han aceptado difundir voluntariamente las cantidades que pagan, los esfuerzos para promulgar leyes que hagan la divulgación obligatoria no han tenido mucho éxito. El informe del Senado dice que la ley anticorrupción debería cambiar para requerir a las empresas de los Estados Unidos que difundan los pagos importantes que hagan a los funcionarios de un determinado país, a los miembros de su familia o a los negocios que controlan. Los pagos de las compañías petroleras al gobierno de Guinea Ecuatorial contaron con facilidades por parte del Banco Riggs. Desde 1995 a 2004, Riggs administró más de 60 cuentas a nombre del gobierno de Guinea Ecuatorial, de altos cargos y de miembros de sus familias. El total de los ingresos, que oscilaban entre 400 millones y 700 millones de dólares, convirtieron al país en el cliente más importante del banco, con gran satisfacción de los empleados del Riggs. De dónde viene este dinero? "Petróleo, oro negro, tú de Tejas!" dijo en un e-mail en 2001 con excesivo entusiasmo, Lund de Raymond, un vice presidente ejecutivo de Riggs. Sin embargo, el informe del Senado llega a la conclusión de que al gestionar el dinero del petróleo, Riggs "hizo la vista gorda ante la evidencia de que estaba manejando dineros que procedían de la corrupción en el extranjero". Riggs aceptó pagos de petroleras a una cuenta del gobierno de la que podía retirarse el dinero con la firma de Obiang y de una segunda persona: su hijo, el ministro de Minas del país; o su sobrino, el Secretaria de Estado de Hacienda y Presupuesto. En algún momento, el banco Riggs permitió que más de 35 millones de dólares de la cuenta del gobierno fueran transferidos a cuentas de dos empresas en países con leyes de secreto bancario. Los investigadores del Senado piensan que Obiang controla, parcial o totalmente, una de las compañías. En mayo, el banco aceptó pagar 25 millones de dólares en concepto de multas tras las acusaciones de los reguladores en el sentido de que el banco había violado "voluntaria" y "sistemáticamente " las leyes contra el blanqueo de dinero.

Bennett dice que cuando estuvo como embajador de Estados Unidos en Guinea Ecuatorial, de 1991 a 1994, Walter era la única petrolera con oficina en el país, aunque otras compañías estuvieran investigando.

Cuando los empleados de Walter contaron a Bennett lo del dinero de las becas, pensó que "le parecía una manera poco habitual de hacer negocios por parte de una empresa", pero que él se ocupó más del gobierno, que aterrorizaba a población con métodos tales como la "intimidación, detenciones arbitrarias, tortura ampliamente extendida y corrupción total de los servicios de gubernamentales." El nombre de esta empresa no aparece en el informe del Senado. Bennett dice que cuando manifestó su preocupación por los abusos de los derechos humanos bajo el régimen de Obiang, los empleados de Walter se sintieron incómodos. Bennett afirmó que la compañía se disgustó especialmente cuando fue a Washington a entregar un informe detallado de los abusos del régimen de Obiang. Bennett dice que "me riñeron mucho, uno de los responsables de Walter me leyó el Riot Act enérgicamente". "Me acusaba de ponerdificultades a los negocios de su empresa".

Justin Blum
Martes, 7 de septiembre de 2004
The Washington Post
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