OPINIÓN
UN POCO MÁS DE LO MISMO
Del 30 de agosto al 1 de septiembre, la sala magna del la UNGE ha sido el escenario de uno de los espectáculos politiqueros a los que nos tiene ya acostumbrados el régimen del PF. En efecto, una vez más el señor Obiang ha montado una conferencia nacional, esta vez sobre Educación, Ciencia y Deporte. Como era de esperar, la operación consistió en un sin número de ponencias (¡¡veinte en tres das!!), en unos debates superficiales que se circunscribían en un plano puramente anecdótico, evitando señalar la verdadera raíz y causa de los problemas de la educación.
Ya de entrada, se pudo notar la poca seriedad de la conferencia con la declaración institucional que designaba a Doña Constancia Mangue de Obiang, primera dama de la Nación, como Madrina del Sistema Educativo de Guinea Ecuatorial.
No creemos que lo que le hace falta a nuestro sistema educativo sea padrinos o madrinas. Aquí hace falta voluntad política de cambio.
Las conferencias nacionales se han convertido en un método de distracción de la opinión pública. Las anteriores conferencias nacionales se han revelado perfectamente inútiles. No se han alcanzado los objetivos fijados en la conferencia nacional, la salud pública sigue siendo catastrófica para la mayoría de los ciudadanos, la justicia guineana está totalmente sometida a la voluntad de Obiang y sus familiares y amigos, la agricultura está a punto de desaparecer. Tal vez lo que aquí se tendría que organizar es una conferencia sobre la inutilidad de las conferencias.
Si el sistema educativo del país funciona mal es sencillamente porque el país en general funciona mal.
No hay escuelas suficientes, los docentes viven miserablemente, pero los grandes del régimen destruyen escuelas para construir hoteles. Se destruyó la escuela "Los Ángeles" para construir el hotel "Tropicana". Los docentes y demás funcionarios cobran unos salarios que no les permiten vivir digna y decentemente mientras el primer ministro afirma en una entrevista a la Gaceta que los salarios actuales de la función pública son los ideales. Cabe señalar aquí que el último informe del PNUD sobre el desarrollo humano sitúa la renta anual por habitante de Guinea Ecuatorial en un poco más de 30.000 dólares. Pero en cambio este nivel de renta no le ha permitido ascender en la clasificación, precisamente por la deplorable situación de las variables indicadoras de nivel de distribución de dicha renta.
Si un país con tantos recursos naturales, económicos y financieros tiene un sistema educativo en un estado tan lamentable es porque tiene un mal gobierno.
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GOLPES DE ESTADO, CONFLICTOS ARMADOS Y LA FALTA DE ALTERNANCIA
Como conoce todo el mundo, se produce y con mayor frecuencia en los últimos años una proliferación de golpes de estado y conflictos armados en muchos países africanos, y más concretamente en los países de África Central donde éstos se reproducen casi a diario. Los casos actuales del Congo Brazzaville, la República Democrática del Congo (antiguo Zaïre), el derrocamiento relativamente reciente del presidente de la República Centroafricana Ange Felix Patassé, la reciente intentona golpista en Tchad, y la abortada invasión mercenaria del mes de marzo en la República de Guinea Ecuatorial son un botón de muestra de lo que decimos que ocurre en nuestra subregión.
El análisis de este artículo lo centramos en los países de África Central, porque constatamos, que a pesar de las innumerables reuniones que celebran los jefes de Estado de esta zona dentro del marco de la CEMAC en temas de seguridad y estabilidad política, no sólo no se logran los eternamente invocados términos tras los cuales se esconden las maniobras para estar en el poder hasta la muerte (en la subregión están los jefes de estados más longevos del continente africano), sino que proliferan las intentonas golpistas y los conflictos armados. Y hay que señalar, y eso es lo más contradictorio, que muchos de esos golpes de estado son cofinanciados, o, en cualquier caso, apoyados por los mismos presidentes de la subregión por razones de intereses bastardos o por ejecutar dictámenes propiciados desde allende los mares. Recordamos los casos del golpe de estado que derrocó al presidente de la República del Congo, el profesor Pascal Lissouba, financiado y apoyado por colegas suyos; o el reciente derrocamiento de Patassé en la República Centro Africana.
Al analizar la situación sociopolítica en África Central, se constata con fehaciencia que el origen y la causa de estos golpes de Estado, está en la falta de la Buena Gobernabilidad en muchos de estos Estados, es decir: el no permitir el libre ejercicio de las libertades políticas de los ciudadanos, la violación sistemática de los derechos humanos, la corrupción institucional en muchos de estos estados y, en definitiva, la negación o la obstrucción por estos mismos gobiernos de implementar los sistemas democráticos exigidos por sus respectivas poblaciones, lo que les permitiría (a los pueblos) poder elegir y cambiar libre y democráticamente a sus gobernantes. Es decir permitir la Alternancia Política.
Este rechazo manifiesto, por gran parte de presidentes y gobiernos del África Central a los cambios democráticos, al diálogo sincero, el consenso institucional en temas de interés nacional y, por ende, a la reconciliación nacional para la prevención de los conflictos interétnicos, hace patente la nula voluntad de estos mandatarios por hacer realidad los deseos de sus conciudadanos de vivir en paz y en libertad en sus respectivos países. Porque está más que demostrado que la promoción de los Derechos Humanos, la integración de la sociedad civil en el desarrollo del país, una mayor justicia social, la lucha contra la corrupción, y un reparto más justo de las rentas del Estado, son las mejores herramientas para el desarrollo de los pueblos. La cerrazón mental a estos objetivos, que son derechos inalienables de los ciudadanos, son las causas y los argumentos que luego aprovechan y utilizan los golpistas para justificar sus golpes de Estado.
Por eso, desde Convergencia Para la Democracia Social CPDS, asumiendo nuestra responsabilidad política, venimos insistiendo desde muchos años atrás y seguimos insistiendo al presidente Obiang y su gobierno, en la necesidad de un diálogo sincero (ahora más urgente que nunca) que nos permita a todos, presidente, gobierno y oposición, encontrar los mecanismos que faciliten un consenso político que permita una salida pacífica al estancamiento socio-político y económico que padece nuestro país.
Es importante subrayar que cualquier otra vía o alternativa que no pase por un diálogo claro, sincero y un consenso político, sólo conducirá al país a una mayor desestabilización y encontrará la oposición frontal del (CPDS), porque el objetivo fundamental de este partido es un cambio de sistema, es decir, el establecimiento de un Estado democrático social y de derecho en Guinea Ecuatorial y no un simple cambio de personas. Y esto, sólo es posible con un diálogo que permita reconstruir nuestro país sin revanchas, exclusiones e integrando a todos (absolutamente a todos) en el desarrollo del país.
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