LA VERDAD
Órgano informativo de Convergencia para la Democracia Social
Guinea Ecuatorial, agosto-septiembre 2004, núm. 51    


LA VERDAD
Número 51, agosto-sep 2004

A PESAR DE LO PERTINENTES DE LAS PROPUESTAS DE PLÁCIDO MICÓ Y CELESTINO BACALE

Las primeras sesiones de la Cámara de Representantes del Pueblo se han caracterizado por la obstrucción permanente a las intervenciones de los diputados de Convergencia para la Democracia Social

Sin embargo, una vez superada la barrera de la constitución del Grupo parlamentario, los diputados de CPDS han presentado un nuevo escrito por el que se adscriben a todos y cada uno de las Comisiones, puesto que, como Grupo parlamentario les asiste el derecho a formar parte en todas la Comisiones. El referido escrito no ha recibido todavía la respuesta que reglamentariamente se impone. Mientras tanto, los diputados de CPDS han asistido a las reuniones de las Comisiones de Economía, Hacienda y Comercio y a las de Justicia y Derechos Humanos, con voz y sin voto; aunque, el grupo del PDGE exigía que también se les negara la voz.

El presidente de la Cámara como Portavoz del PDGE.

Otro aspecto destacado en lo que va de las reuniones de la cámara, es que el presidente de la misma actúa en realidad como portavoz del grupo PDGE. Porque es el primero en contestar a todas y cada una de las intervenciones de la oposición y, si le parece bien , da la palabra a los diputados de su grupo, quienes, a su vez, lo hacen en la misma línea marcada por su presidente y si no, les contesta igualmente o les desautoriza. De este modo, el presidente de la cámara acapara él solo, más del 50% del tiempo de las sesiones, desmarcándose de las funciones que el reglamento le otorga, que son, entre otras, las de dirigir los debates, concediendo o retirando la palabra y llamando al orden cuando proceda.

Otra manifestación de la dirección del grupo parlamentario del PDGE por el presidente del parlamento , se observa en el hecho, que contraviene el reglamento del mismo, de que de las quince Comisiones Permanentes existentes, Salomón Nguema Owono se ha autonombrado presidente de seis de ellas. La pregunta que se impone es ¿ cómo es posible que un grupo como el del PDGE, con más de 90 diputados, entre los que se encuentran más de 40 personas que han ocupado altas responsabilidades políticas y administrativas en el país

(vice-presidentes del gobierno, primeros ministros, ministros de estado, ministros, ministros delegados, embajadores, secretarios generales del PDGE, gobernadores, ...etc.) no pueda encontrar a 15 de ellos para presidir la distintas comisiones parlamentarias, y que sea el propio presidente de la cámara quien tenga que presidir la mayoría de aquéllas?. Cuando se dio a conocer dicha situación en una de las sesiones del pleno, sólo un diputado de CPDS se atrevió a denunciar esta violación del reglamento así como llamar la atención sobre esta anomalía en el grupo PDGE. El diputado de CPDS fue contestado por uno de los miembros de la mesa, diciendo que el presidente de la cámara podía incluso presidir todas las comisiones. Ningún diputado del PDGE, dijo esta boca es mía.

El Presidente de la Cámara y su grupo pisotean el reglamento de la institución

En estos pocos días de las reuniones de la cámara, llegan ecos de la falta de acatamiento al reglamento de esa Institución por parte de la mesa, su presidente y el grupo PDGE.

Una manifestación de ello se refiere a lo que arriba ha quedado dicho; o sea, que el presidente de la cámara no puede ni debe ser presidente de comisión

alguna. Ya es más que suficiente que presida el parlamento, la mesa de la cámara y la junta de portavoces.

Porque si se mira el reglamento, el art.37.2 dice que "Las Comisiones estarían formadas por los miembros que designen los Grupos Parlamentarios, en el número que respecto de cada una indique la Mesa de la Cámara, en proporción a la importancia numérica de los mismos".

En la sesión constitutiva de la cámara, los diputados de cada partido o coalición de partidos, presentan las propuestas de constitución de la mesa de la cámara, es decir, presentan a sus candidatos para esos puestos. Los que salen elegidos forman la mesa y cuando posteriormente se constituyen primero los grupos parlamentarios, y después las comisiones, los miembros de la mesa, ya no pueden estar en estos grupos y, por consiguiente, no pueden ser ni elegidos ni designados para integrar ni mucho menos presidir ninguna comisión.

El art. 38.1 del reglamento de la cámara, establece que " Las Comisiones eligen de entre sus miembros una Mesa, compuesta por un Presidente, un Vice-Presidente y dos Secretarios de Actas ...."

O sea, que los grupos parlamentarios designan a sus miembros en las comisiones y de entre los miembros de la comisiones, se elige a su Presidente y demás miembros de su mesa. De este juego quedan totalmente fuera los diputados que en la sesión constitutiva entraron a formar parte de la mesa.

Por otro lado, el art. 39.1 del reglamento, dice que, "las comisiones serán convocadas por sus respectivos Presidentes, de acuerdo con el de la Mesa de la Cámara", que se supone son personas distintas; mientras que el mismo artículo en su numeral 2, añade: "El Presidente de la Cámara podrá convocar y presidir cualquier Comisión".

Es precisamente este art 39.2, el que da lugar a la mala interpretación que se denuncia; ya que, no autoriza al presidente de la cámara a ser presidente de comisiones, sino que le confiere una facultad especial, que es la de poder convocar cualquier comisión y, en este caso, como no puede estar sentado en la reunión de una de éstas por él convocada como un miembro más, el reglamento y el sentido común le manda presidir, la reunión de la comisión mas no la misma comisión.

Sin embargo, las violaciones más graves del reglamento, se han dado en la tramitación de los proyectos de leyes enviados a la cámara.

A pesar de los plazos mínimos que establece el reglamento, la mesa de la cámara ha decidido, con el apoyo de su Grupo PDGE, saltarse a la torera dichos plazos. En efecto, el art. 96 fija, para la presentación de las enmiendas, un plazo de 15 días hábiles, desde que los representantes disponen de un proyecto de ley; sin embargo, el presidente y su mesa, en la sesión del viernes días 3, decidieron reducir dicho plazo a apenas cuatro días, fijando como día tope de presentación de las enmiendas el miércoles día 8. A pesar de que el reglamento de la cámara exige al gobierno presentar con al menos 30 días de antelación al 15 de septiembre, el proyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado, dicho proyecto no empezó a llegar al parlamento hasta el día 30 de agosto. A pesar de las protestas de los diputados de CPDS apoyadas en el reglamento, la mayoría aplastante decidió ignorar el reglamento.

Los proyectos de leyes sobre el Tráfico Ilícito de Migrantes y la Trata de Personas y el de reforma de la Ley Tributaria, fueron distribuidos a los parlamentarios el viernes día 3 de septiembre. Mientras que el proyecto de ley de los Presupuestos del Estado, fue llegando a trozos, desde el día 31 de agosto hasta el 9 de septiembre, en que se repartieron los presupuestos de algunas Entidades Autónomas y la Memoria explicativa del proyecto de Reforma de la Ley Tributaria.

Más grave aún es que, a pesar de la reducción contra-reglamento de los plazos antes citados, los documentos remitidos estaban incompletos, y los estudios en las comisiones fueron concluidos sin contar con todos los documentos. Ningún proyecto de ley remitidos tiene una exposición de motivos, lo que así llaman no es más que una simple introducción; que no van acompañados de antecedente alguno ni de explicación de ningún tipo.

La comisión de Economía, Hacienda y Comercio, empezó el estudio del Proyecto de Ley de Presupuestos, el lunes día 6 y fue cerrado el jueves día 8, sin disponer de parte de los documentos que las leyes y el reglamento de la cámara impone que deben acompañar al proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado, como son:

  1. Las Memorias explicativas de cada uno de los presupuestos integrantes y de las principales modificaciones que presentan los anteproyectos en comparación con los presupuestos en vigor, además de un avance del grado de cumplimento de los objetivos de ejercicio corriente.

  2. Un informe técnico y financiero.

  3. La cuenta consolidada del Presupuesto consolidado del Sector Público.

  4. El programa trienal de inversiones y el plan anual

  5. Los presupuestos de los Organismos Autónomos y Sociedades de Participación del Estado.

El plan trienal de inversiones se recibió el miércoles día 8, pero el estudio del proyecto de Ley se dio por concluso el día 9.

En cuanto a los presupuestos de los Organismos Autónomos y Sociedades de Participación del Estado, sólo se han visto los de: INPAGE, PESA y el de la Cámara de Comercio de la Región Insular, que fueron distribuidos el mismo jueves día 9 en que la comisión aprobaba los presupuestos. Lo que es todavía peor, estos documentos llegaron a la cámara directamente de las entidades en cuestión mas no desde el ministerio de Hacienda y Presupuestos, lo que significa que no son conocidos ni fueron tenidos en cuenta cuando el gobierno elaboró y aprobó en Consejo de Ministros su Proyecto de Ley de los Presupuestos del Estado. De hecho, las cifras que aparecen en estos documentos son muy diferentes a las que aparecen en el documento de presupuestos remitido por el Gobierno.

De los otros documentos, como ha quedado dicho, no se ha visto ni se ha dado explicación alguna. Ello significa que el Gobierno no se ha dignado, quizás por desconsideración, enviar al Parlamento los presupuestos de Empresas de participación del Estado como: GEPETROL, SEGESA, GETESA, GETOTAL, ... etc., ni el de Entidades autónomas como: GECOTEL, la Cámara de Comercio de la Región Continental, INPYDE, UNGE, CICTE, COGE, Administración de Puertos de Guinea Ecuatorial .. etc.

Por estas razones formales y otras de fondo estrechamente relacionadas con las primeras, los parlamentarios de CPDS, presentaron una enmienda a la totalidad al proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado, exigiendo su devolución al Gobierno.

La misma Comisión de Economía, Hacienda y Comercio, dirigida con mano de hierro por Salomón Nguema Owono, en un solo día, el viernes 10, estudió y aprobó el proyecto de Ley de Reforma de la Ley Tributaria de Guinea Ecuatorial, un documento de muchísimas páginas y artículos correspondientes Lo que deja claro la poca seriedad de estos supuestos trabajos parlamentarios.

La Comisión de Justicia y Derechos Humanos, encargada del estudio del proyecto de Ley sobre el Tráfico Ilícito de Migrantes y la Trata de Personas, se reunió los días 6 y 7 y el miércoles 8 dio por concluidos sus trabajos y aprobado el proyecto de Ley. A la sesión del miércoles en la que por vez primera participó un diputado de CPDS, para dentro del plazo contra-Reglamento de presentación de enmiendas, fijado por la Mesa, aportar las suyas, le dijeron que ya era tarde, dado que en los días anteriores, ya lo habían hecho todo. Lo que era a todas luces otra violación más del Reglamento de la Cámara y del sentido común, que dicta que una Comisión, se reúne a estudiar las enmiendas, precisamente después de la expiración del plazo dado para la presentación de aquellas. El grupo de los parlamentarios de CPDS, o Grupo Mixto, presentó sus propuestas de enmiendas y por escrito el día 8, es decir, dentro de plazo, pero la Comisión no quiso ni oírlas ni tenerlas en cuenta, a petición del diputado del PDGE Federico Edjó En lo que se refiere a la Comisión de Quejas y Peticiones, sólo decir que ha seguido con sus reuniones, como si de un tribunal se tratara, usurpando las funciones que la Ley Fundamental y demás Leyes vigentes en el país atribuyen a los Juzgados y Tribunales del Poder Judicial. La protesta, hecha en este sentido por uno de los diputados de nuestro partido, fue aplastada por la mayoría abrumadora del PDGE en dicha Comisión.

En cualquier caso, queda claro que la mayoría del parlamento no está mostrando voluntad alguna de estudiar con seriedad lo que del Gobierno le llega y prefieren seguir actuando como una simple caja de resonancia del ejecutivo. Ningún Parlamento del mundo y decimos bien del mundo, puede abordar y concluir el estudio de los Presupuestos Generales del Estado y la Ley Tributaria en apenas una semana. La conclusión es clara, los parlamentarios del PDGE y acólitos se niegan a discutir y a debatir lo que les llega de su ejecutivo del que tantos han formado parte y quizás añoran volver algún día.

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