LA VERDAD
Órgano informativo de Convergencia para la Democracia Social
Guinea Ecuatorial, agosto-diciembre 2005, núm. 55    


LA VERDAD
Número 55, agosto-dic. 2005
 
Gestión dudosa del gobierno municipal de Malabo

SUPLEMENTO ESPECIAL:
II PERIODO DE SESIONES PALAMENTARIAS

NOTICIAS

CRISIS EN EL AYUNTAMIENTO DE MALABO

Las noticias que hay sobre Ayuntamiento  de Malabo, a menos de dos años de su constitución no dejan de sorprender a los habitantes de la capital. Son fundamentalmente problemas de corrupción y corruptelas. Que como decimos, a menos de dos años de su constitución han derivado en la presentación de una moción de censura contra la alcaldesa, por sus propios compañeros de partido, el PDGE. Pero, entendámonos, cuando en el PDGE se generan problemas y crisis por corrupción, no es que alguien quisiera poner orden en las cosas, no es que alguien fuera más honrado que otros. La disputa es sencillamente porque alguien haga un reparto del botín que no satisface a los otros.

Los problemas empiezan en el mismo momento del traspaso de poderes entre la corporación saliente que presidía Gabriel Mba Bela (Angabi) y la entrante, de la que había sido designada alcaldesa Dª Isabel ERAUL IVINA. Decimos que había sido designada porque el extraño sistema electoral impuesto por el PDGE ha hecho que algunos municipios de Guinea Ecuatorial hayan sido presididos por gentes que ni siquiera eran concejales. El caso es que cuando en todas las partes del mundo, en unas elecciones municipales con sistema proporcional (como pretende ser el guineano) encabezar la lista a dichas elecciones, significa automáticamente ser candidato a alcalde/alcaldesa. De suerte el que encabeza la lista ganadora, se convierte casi automáticamente en alcalde/alcaldesa. Pero aquí el alcalde/alcaldesa lo designa alguien poderoso (delegado, gobernador, ministro, o …). Y desde este momento empiezan los problemas: pues como sus compañeros no le han elegido, ni el alcalde/alcaldesa se siente deudor de un apoyo de sus concejales, ni los concejales (del mismo partido) se sienten solidarios con el alcalde/alcaldesa. Éste/esta se cree en el derecho de hacer lo que le da la gana a él/ella o a su valedor/a. Y evidentemente los concejales también se creen con el derecho de no hacerle el más mínimo caso e incluso de querer defenestrarle.

Volviendo a los problemas del Ayuntamiento de Malabo, decimos que éstos, con el trasfondo de la forma de designación de la alcaldesa, empiezan en el mismo momento del traspaso de poderes. La nueva corporación Local no recibió  la entrega formal sobre el estado del patrimonio municipal, como establece la Ley del Régimen Local, aprobado en el año 2.002. Ni la corporación saliente dirigida por Gabriel Mba Bela (ANGABI) tenia buena disposición, ni la entrante la Alcaldesa y el propio Ministerio del Interior dieron importancia a esta entrega formal e inventariada: como botón de muestra, el traspaso de despacho entre ANGABI el saliente e IVINA la entrante, apenas duró 15 minutos y se hizo de forma verbal y sin levantar acta como establece la mencionada Ley de Corporaciones Locales. Así el gobierno de coalición del PDGE que dirige Daña Isabel , recibe el Ayuntamiento sin saber por dónde empezar, sin comunicación ni antecedentes de asuntos pendientes,  ya no hablamos del estado financiero y económico.

La primera señal de que no se iba a hacer mejor, es que no se le dio importancia a esta entrega formal inventariada; la nueva alcaldesa sentenció “los trapos sucios del PDGE se lavan en casa y no en el lavadero publico”. Pero saltó a los oídos de las gentes que la corporación saliente dejó en los bancos un saldo deudor de más 150.000.000 millones de F CFA., de un crédito que el Ayuntamiento avaló a un Concejal, cuyo nombre reservamos, y que éste no devolvió, siendo por tanto cargado al avalista: el Ayuntamiento. Además, la corporación saliente dejó sin pagar más de tres meses de haberes a los empleados municipales, un Caterpilar y un vehículo Nissan todo terreno donados por la UE al Ayuntamiento de Malabo desaparecidos, el archivo del Ayuntamiento totalmente destruido, esto significa que no se sabe la gestión hecha por otros gobierno en la historia del Ayuntamiento capitalino.

Como es natural en los guineanos, empezaron a hacer responsable único de la caótica situación en que se encontró el Ayuntamiento al Alcalde saliente Angabi; pero muchos de sus compañeros del partido y de aquel gobierno destructor también están en el actual gobierno de IVINA. De lo que se deduce que no es Angabi, es el PDGE.
Después de la ocupación de sus puestos, la alcaldesa empezó a funcionar de forma muy individual como si no existiera una ley de régimen local que la obligaba a convocar periódicamente reuniones de la Comisión Permanente y del pleno para tratar los asuntos del Ayuntamiento. Y pronto aparecieron voces discrepantes dentro del propio PDGE, que denunciaron ante el Ministerio del Interior una gestión financiera y económica poco clara, atribuida a la alcaldesa y a su segundo teniente de alcalde.
Pero a medida que avanzaba el tiempo y la alcaldesa se tejía sus negocios a cuenta del ayuntamiento, (o a medida que pasaba el tiempo y aumentaba los celos de los otros pretendientes a manejar el botín, quién sabe si también por otro tipo de celos), el malestar iba en aumento. Y el grupo disconforme del gobierno municipal presentó, el pasado mes de mayo ante Ministerio de Interior y corporaciones Locales, una moción de censura contra Doña Isabel Eraul Ivina Alcaldesa del Excmo. Ayuntamiento de Malabo y su segundo Teniente de Alcalde, Gabriel Oroubiyi Bancole; responsable de Basura, Agua Potable y Alcantarillado.

Esta moción de censura fue apoyada por cinco tenientes de Alcaldes y dos Concejales de los coaligados al PDGE, que son:

Dª Maria Coloma Edjang Mbengono, primera Teniente de Alcalde, Don. Crispin Jaime Sangale Rondo, tercer Teniente de Alcalde, Dª Ave Maria Buika cuarta Teniente de Alcalde, Don. Vidal Chony Becoba, quinto Teniente de Alcalde y Don. José Manuel Dougan sexto Teniente de Alcalde. También firmaron esta Moción de Censura, los concejales de la Coalición; Pedro Cristino Bueriberi y Dª Micaela Gómez.

Se acusaba a la alcaldesa y a su primer teniente de alcalde de nula capacidad, corrupción, abuso de autoridad y gestión oscura al frente del Ayuntamiento. Estas acusaciones fueron cifradas en:

  1. Falta de confianza en sus concejales a pesar del voto de confianza para su elección como Alcaldesa-Presidenta de Malabo.
  2. Falta de transparencia en el manejo de los asuntos administrativos y financieros del gobierno municipal.
  3. Carácter despectivo, de insubordinación y violación sistemática de los Acuerdos adoptados por el Pleno,  en reuniones convocadas conforme la Ley.
  4. Mal uso de los recursos económicos  y de las donaciones provenientes de personas físicas y jurídicas que colaboran con el Ayuntamiento.
  5. Constantes amenazas, insultos e intimidaciones de cese que a diario recién los aludidos miembros de su gobierno y concejales ante el Primer Ministro Jefe de Gobierno
  6. Falta de aplicación rigorosa del presupuesto de gastos e ingresos del presente ejercicio económico
  7. Carácter clandestino de viajes al exterior sin consentimiento del Pleno y de la Comisión Permanente; y
  8. Contratación de servicios y adjudicación de obras sin el sin el consentimiento del Pleno ni conforme a la Ley reguladora de la Administración Local....

Según la matemática democrática, si en un ayuntamiento con 13 concejales, 7 apoyan una moción, en este caso de censura, la moción sale adelante automáticamente. Y a día de hoy la alcaldía de la señora Ivina tenía que ser historia (dijimos al principio que los alcaldes del PDGE se designaban, y evidentemente no van a caer por una moción de censura sino que los va a cesar quien los designó).

Pero aquí no funciona la matemática democrática (porque la democracia guineana deja mucho que desear), sino las disposiciones del Ministerio: Así que el ministerio manda hacer una auditoria al Ayuntamiento.

Después de varios meses de investigación la auditoria  ha constatado muchas irregularidades que implican no sólo a la alcaldesa y a su teniente de alcalde, sino también a otros concejales, funcionarios de plantilla, técnicos, personal uniformado, cobradoras, etc. Como muestra se constató que los cobros por el suministro de agua, los arbitrios por la recogida de basura, los pagos que hacen las empresas  al Ayuntamiento, tasas y otros cobros, quedaban en bolsillos de los empleados  en un 40% y otro tanto se iba a cuentas particulares de los mandamases del Ayuntamiento. Se ha constatado conexiones entre las cobradoras de arbitrios municipales con las más altas instancias del Ayuntamiento; se ha descubierto nominas fantasmas, cobradoras privadas, ejecución de gastos sin el consentimiento del Pleno, adjudicaciones de obras y servicios viciados, imputación de gastos al ayuntamiento inexistentes, viajes injustificadas, etc, etc, Al parecer casi todos los miembros del gobierno municipal están implicados en esta corrupción; también se pudo averiguar la existencia de más de diez cuentas en los bancos de Malabo a nombre del Ayuntamiento. La Comisión Auditora emitió un informe preliminar en base al cual el Ministro del Interior dictó dos Resoluciones: Una, suspendiendo a todas las cobradoras la función de cobranzas de arbitrios en los mercados y Otra, suspendiendo de sus temporalmente a los Tenientes de Alcaldes y los Concejales. Pero después nada.

 

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