23 de marzo de 2007
Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas
4° periodo de sesiones
ONG: NORD-SUD XXI Ginebra, 21 de marzo de 2007
GUINEA ECUATORIAL:
POBRES, HAMBRIENTOS Y EN LA CALLE
Señor Presidente,
La presente declaración sobre Guinea Ecuatorial se enmarca en el diálogo sobre las minorías.
La promesa de construcción por el Gobierno de miles de viviendas sociales en Guinea Ecuatorial, país multimillonario y cuya población se caracteriza por su extrema pobreza, viene apareciendo en los presupuestos generales del Estado desde el año 1995, pero ninguna se ha construido.
Sin embargo, paradójicamente se está llevando a cabo una amplia y devastadora política de desalojos forzosos en todo el ámbito nacional.
En los últimos tres años, el Gobierno ha construido suntuosas viviendas que se han adjudicado a altos cargos de la Administración civil y militar del Estado a precios inferiores a los del coste.
Por eso, bajo el pretexto de mejorar las condiciones de vida de la población y acometer obras de interés general, el régimen que gobierna Guinea Ecuatorial está aprovechando para desalojar y desposeer vilmente a los más desprovistos y vulnerables para favorecer a los que ya son muy ricos. El programa “reconstrucción y modernización de las ciudades del ámbito nacional” del gobierno del PDGE es, en realidad, un programa de apropiación ilegal de terrenos ajenos y de demolición de las viviendas y hogares de los pobres.
El proceso de desalojos forzosos empieza a cobrar una amplitud preocupante con la destrucción el día 22/10/2003 de una cincuentena de viviendas en las proximidades del Hospital Regional de Bata por orden del propio Obiang, para construir aparcamientos de coches que nadie utiliza en la fecha de hoy. Actualmente, el fenómeno se ha extendido a todo el país.
En septiembre 2006 el nuevo Primer Ministro prometía ante el Parlamento que en su programa no se contemplaban tales actuaciones y que, si por interés general su gobierno se viera en la necesidad de expropiar a alguien, nunca lo dejaría sin indemnización ni alternativa.
Y sin embargo, pocas semanas después de su declaración, su gobierno procedió a la destrucción de las viviendas de más de un centenar de familias en Malabo, dejándolas en la calle sin indemnización ni alternativa alguna. Más tarde, su gobierno dictó decretos de expropiación de terrenos y fincas, donde habitan miles de familias humildes, como es caso del barrio La Vigatana en Malabo, a las que está forzando al desalojo de sus viviendas y terrenos sin indemnización de ningún tipo. Se está programando la demolición del populoso barrio Campo Yaundé de Malabo sin que se haya propuesto a sus habitantes indemnización alguna. Tampoco se ha seguido en este caso el procedimiento que dicta la Ley de Expropiación Forzosa y, lo que es más grave, el Gobierno se ha aprovechado de los sucesivos incendios que se han producido en el referido barrio para quedarse con los terrenos de los desgraciados.
En esta situación se encuentran otros muchos barrios de Malabo, Bata y en las cabeceras de todos los distritos del ámbito nacional, y las victimas son, en la inmensa mayoría de los casos, personas y familias pobres que el gobierno deja a su suerte, sin alternativa, muchas veces alegando que no disponían de los documentos legales que les convirtieran en los propietarios de los lugares desalojados.
Ante la gravedad de esta situación, la ONG Nord Sud XXI solicita de los socios bilaterales de la República de Guinea Ecuatorial, de este Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y de toda la Comunidad Internacional democrática la puesta en marcha urgente de acciones ante el presidente Obiang y su gobierno que pongan fin a este suplicio que están sufriendo los más desheredados de su país y permitan una mejor distribución de las inmensas riquezas del país.
Muchas gracias, Señor Presidente. |