21 de abril de 2006
CONTINUACIÓN DEL CONTROL A LOS MIEMBROS DEL GOBIERNO
Las otras intervenciones de los ministros subsiguientes a los de los días anteriores fueron un auténtico paripé en el sentido de la palabra, que es simular hacer algo para cubrir las apariencias. Así los ministros de Educación, del Interior y de Defensa no hicieron nada en absoluto para responder a las preguntas que los portavoces del grupo les hicieron para responder sobre las manifiestas deficiencias de sus departamentos.
El responsable de la educación de nuestro país se escapó por los cerros de Úbeda, o lo que es lo mismo, no quiso o no supo responder sobre la subvención a los colegios privados del país, limitándose a decir a los portavoces del grupo socialista que sí les mandaban profesores pagados por el Estado, pero que no recibían una subvención que en derecho correspondía a esos colegios que en la realidad daban la mejor educación del país, en los que paradójicamente, iban los hijos de la clase dirigente del Guinea Ecuatorial.
El de Interior, sobre el tema de los taxis, en el sentido de que los taxis de las ciudades de Malabo y Bata tenía que ser de la marca Mercedes Benz, se limitó a destacar que la gente no estaba a la altura de entender que los taxis de esta ciudades eran unos cacharros y que, por lo tanto, por la seguridad de los usuarios, la medida se mantenía en pie.
El de Defensa, en cuya representación se presentó el secretario de Estado de Defensa, Santiago Mauro, (los titulares no lo hacen por ser miembros representativos de los verdaderos poderos fácticos del Estado y, por tanto, a su entender, no estaban sujetos a responder de sus responsabilidades), respondió a la pregunta sobre las innumerables barreras que existían en el país, que éstas significaban que el gobierno debía controlar el flujo del movimiento de las personas que circulaban en el interior del pías, no para impedir la circulación de las personas, sino para, según ellos, impedir que entraran elementos perturbadores, o sea, la seguridad primaba sobre la libertad de circulación.
Esta fue la tónica a las preguntas de los portavoces del Grupo Mixto por los representantes del ejecutivo, que sin ningún rubor daban a entender que Guinea Ecuatorial era el mejor de los mundos.
En otra de las sesiones de control al gobierno, el ministro de Asuntos Exteriores, Pastor Michá, presentó a la Cámara de los Representantes del Pueblo un paquete de convenios, acuerdos y protocolos en la inteligencia de que Guinea Ecuatorial, por su importancia en la actualidad, era necesario que dispusiera de instrumentos legales para conseguir que, en sus contactos con los demás países y las instituciones internacionales, estuviera a la altura de las circunstancias y lograse los siguientes objetivos: Igualdad en las relaciones con los otros, conseguir que la cooperación fuera fluida y respetuosa entre las naciones, ya fueran grandes o pequeños, además de objetivos específicos para el desarrollo de nuestra nación; por lo que pedía que el Proyecto de Ley sobre la Cooperación Internacional fuera aprobado por el parlamento.
La secretaria de la Comisión permanente de Asuntos Exteriores de la Cámara, Esperanza Davies, leyó el acta de la reunión de la misma y destacó que era pertinente que se regulara la Cooperación Internacional entre nuestro país y organismos internacionales de acuerdo a la realidad actual de Guinea Ecuatorial, además de las enmiendas que presentó la misma comisión y el dictamen consiguiente en el sentido de que se aprobaran las enmiendas de la comisión.
En el turno de debates, el portavoz de la Coalición Democrática, José Manuel Akono, como siempre aprobó la petición del ejecutivo en apenas cinco minutos.
El Grupo Mixto Mixto, los de siempre, como se les designa, a través de su portavoz, Plácido Micó, observó que el dictámen de la Comisión ad hoc no debía limitarse exclusivamente a recomendar a que se apoyara el Proyecto de Ley enviado por el gobierno, sino hacer ver los aspectos positivos o negativos del mismo y obrar en consecuencia. Respecto de la presentación del proyecto por el ministro, Micó expresó que la explicación dada era insuficiente habida cuenta de que no se veía cómo se iba a mejorar la cooperación, si no se destacaban las fallas de ésta, y cómo por la nueva ley se mejoraría. Asimismo, el portavoz del Grupo Mixto señaló que no sólo era elaborar normativas, sino la voluntad de cumplirlas. A su juicio, observaba que el gobierno de Guinea Ecuatorial lo que buscaba era la no-cooperación y, por contra, lo que siempre ocurría era la consecución de conflictos con los países que querían cooperar con el nuestro. Citó los casos de la cooperación alemana, CLUSA, Japón y otras naciones que quisieron ayudar a Guinea Ecuatorial, pero, y con independencia de los casos citados, el Grupo Mixto estaba por la labor de que el gobierno de nuestro país cambiara de actitud, y por eso iba a votar a favor por la aprobación del proyecto de ley. El Grupo del PDGE votó a favor, como no podía ser de otra manera, a través de su portavoz adjunto Batho Obama Nsue, después de argüir que su gobierno siempre había estado a favor de la cooperación con los demás países y organismos internacionales, sin por ello perder su soberanía que era lo que muchas veces la cooperación solía querer buscar. Al término de esta intervención, el ministro de Asuntos Exteriores agradeció el voto favorable del Grupo Mixto, señalando que antes muchos países no querían cooperar con GE, pero que con la realidad actual todo el mundo estaba por la labor. Además, observó, que antes la cooperación se hacía por decreto y que ahora, por otra realidad, la democrática, se necesitaba una ley, porque se quería cambiar de política y escoger lo que realmente necesitaba el país y no como antes que se nos daba lo que no queríamos, destacó el ministro. Por otro lado, dió a entender que GE siempre había querido cooperar con todo el mundo, pero que los condicionamientos sobre nuestra soberanía hacían imposible esa cooperación al" inmiscuirse los países que supuestamente querían ayudarnos en los asuntos internos de GE". Cooperación, sí, matizó, pero con respeto mutuo y señaló que el caso CLUSA tenía el nombre de un embajador americano cuyo nombre no quiso pronunciar y que, a su juicio, estaba en la memoria de todos.
Como colofón a este debate, el pleno de la Cámara de los Representantes del Pueblo aprobó por unanimidad el Proyecto de Ley que regulaba la Cooperación Internacional.
En la misma sesión, el ministro de Información, Turismo y Cultura, presentó el Proyecto de Ley sobre Competencias de Turismo y Actividades de Empresas Turísticas. El ministro Alfonso Nsue Mokuy expuso al pleno que era necesario regular las actividades turísticas del país, merced a que el gobierno quería fomentar y promocionar el sector si se tenía en cuenta que era una fuente de empleo y, por consiguiente, de importantes flujos económicos para la economía de Guinea Ecuatorial. Así, recordó, se hacía realidad a las recomendaciones de la Conferencia Económica de 1997.
Terminada la exposición, la secretaria de la Comisión de Turismo, Esperanza Gertrudis Davies, leyó el acta y el dictamen de la comisión que recogían las enmiendas y las recomendaciones subsiguientes de los debates. El pleno aprobó el Proyecto de ley, si bien los distintos grupos parlamentarios emitieron su opinión.
La Coalición Democrática, por medio de su portavoz José Manuel Akono, manifestó que aprobaba el proyecto con la recomendación de que el ministro de Seguridad nacional facilitara los visados a los extranjeros que querían visitar GE además de su movilidad por toda la geografía nacional.
Celestino Bacale, destacó que su grupo iba a votar favorablemente porque el sector turístico podría generar cuantiosos beneficios económicos al país. Por esa razón, adujo que su grupo había trabajado activamente para que saliera adelante el proyecto con el consenso de todos los partidos con representación en la cámara. Por otra parte, señaló que cuando se viajaba para hacer turismo era necesario encontrar un ambiente óptimo en el país al que se tenía como destino final. Por la tanto, era obligado realizar una campaña de sensibilización a los encargados de la seguridad nacional para que no incordiaran a los turistas si querían sacar fotos, o se deseaban desplazarse a cualquier punto del territorio nacional. El Grupo PDGE, a través de su portavoz, Francisco Pascual Obama, aprobó, faltaría más, el proyecto de ley además de añadir que en Guinea Ecuatorial no había ningún mal institucionalizado y sí conductas aisladas de personas que incumplían el ordenamiento jurídico.
El ministro quiso acallar las dudas de los grupos Coalición Democrática y Mixto diciendo que en la ley que se acababa de aprobar se contemplaba una Comisión Nacional en la que iban estar representados todos los estamentos de la administración para, efectivamente, implicarles en la tarea de asumir que el turismo era fuente de progreso. Además, agradeció la visión del representante del Grupo Mixto por la visión de apuntar que el petróleo era un bien perecedero que sería sustituido por otros perennes como el turismo y otros. A título de información, el ministro se dirigió al presidente del parlamento diciéndole que los precios de los establecimientos hoteleros estarían en consonancia con la categoría de los hoteles, respondiendo, a su vez, Salomón Nguema Owono, que la categoría de los hoteles los daba el gobierno y no los empresarios.
Por el ministerio de Hacienda y Presupuestos compareció el vicemisnistro Hilario Sisa Torres para presentar el Proyecto de Ley de Liquidación de los Presupuestos del año 2005. La comisión ad hoc de Economía, Comercio, Hacienda y Presupuestos leyó el dictamen de la misma con la recomendación final de que se admitiera a trámite primero y, segundo, elevar el proyecto al pleno de la cámara para su aprobación con las enmiendas de la comisión.
En el turno de intervención de los portavoces, José Manuel Akono, aprobó el proyecto de ley aunque se quejó de los sobregiros que se observaban en el proyecto y que, además, no se había consultado al parlamento para efectuar estos gastos extraordinarios no presupuestados.
Plácido Micó, por su lado, llamó la atención de que el ministerio de Hacienda debería ser la clave para el desarrollo y progreso de GE, pero parecía que no estaba por la labor. En el año 2005 el ministerio hizo lo mismo y también se alertó al departamento encargado de la custodia de los bienes de todos los guineanos para que no se improvisara en la previsión de ingresos; ahora, éstos se elevaban a más de un billón cuatrocientos mil millones de F.CFA . El Grupo Mixto, no estaba en contra de que hubiera dinero en abundancia, sino que el problema radicaba en el gasto que se hacía de él, con independencia de que los presupuestos tenían un techo y el gobierno no podía gastar por que sí, sin ningún control. ¿Quién le autorizaba al ejecutivo a gastar como lo hacía y para qué servía el parlamento? En la memoria del proyecto de ley se observaban las dudas del propio ministerio de Hacienda sobre la veracidad de las cuentas de las empresas con participación del Estado. Ante este galimatías, la comisión ad hoc recomendaba la aprobación de una parte de los presupuestos que se liquidaban y el rechazo de otra, la de los gastos e ingresos de los entes autónomos de referencia. Sin embargo, en el proyecto aparecen GEPETROL, GETESA, los Aeropuertos y Puertos de GE o las Federaciones Deportivas que recibían ingentes subvenciones del Estado. Respecto de los sobregiros, Micó resaltó que el tema era algo serio y preocupante, porque el ministerio se saltaba la ley a la torera y gastaba el dinero de todos los guineanos como Dios le daba a entender, o lo que es lo mismo, como le daba la gana. Los sobregiros, en suma, significaban corrupción, porque se efectuaban compras pero no se especificaba qué se compraba y a qué destinos esas compras. Se realizaban inversiones, pero no se detallaba en qué se invertía, por lo que, a juicio del portavoz del Grupo Mixto, el proyecto que se presentaba al pleno era una chapuza habida cuenta de que se ocultaba a propósito la información al parlamento, amén de que las inversiones no estaban equilibradas: unos distritos recibían demasiado y otros nada. Y olía a basura, terminó diciendo.
El portavoz del grupo mayoritario de la cámara, Obama Asue, enfatizó que los presupuestos de su gobierno se elaboraban por objetivos prioritarios y no por razones distritales; además de que en el estilo del PDGE de dirigirse a la gente no se contemplaban los insultos, sino la finura y caballerosidad. Recomendaban al gobierno que mejorase su trabajo, pero no conocía ningún parlamento del mundo que controlase al 100% a ningún gobierno. Reconoció, sí, algunos defectos porque nadie era libre de errar, pero también hizo gala de que su partido, el PDGE, era el mejor del país, por lo que "avalaba y validaba y, consecuentemente, pedía", que se aprobara el proyecto de ley de ejecución de los presupuestos del 2005, porque daban a entender con nitidez que había expansión económica en el país y que, con el tiempo, las rentas alcanzarán a todas las capas de la población de GE. En otro orden de ideas, Obama Asue, explicó que los gastos se dividían en cuatro apartados: los gastos de prestigio que fueron los realizados para la celebración de la cumbre de la CEMAC; los de trasferencia, que son los que hacen para el pago de las becas de los estudiantes en el extranjero, etc...; los de infraestructuras y los corrientes. Finalmente, el portavoz del grupo mayoritario, reconoció, asimismo, que las empresas del sector público causaban un tremendo dolor de cabeza al gobierno. La abrumadora mayoría del PDGE en la cámara actuó como una apisonadora y el proyecto de ley se aprobó con los solos 2 votos en contra del Grupo Mixto, con la observación del presidente de la cámara de que las empresas participadas por el Estado presentaran sus presupuestos de gastos e ingresos en el segundo período de sesiones de septiembre-octubre de este año. Caso de no hacerlo, advirtió, sería especialmente duro con los responsables de esas empresas, además de recomendar al propio ministerio de que enviara con tiempo al parlamento los presupuestos correspondientes al ejercicio 2007.
En su segunda comparecencia dentro de la misma jornada, el ministro de Asuntoa Exteriores, Pastor Michá, presentó al pleno para su aprobación los convenios, pactos, acuerdos y protocolos firmados por el gobierno de Guinea Ecuatorial con otros países y organismos internacionales. Así presentó
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En primer lugar, el Convenio de Cooperación Técnica con la China de acuerdo a la nueva realidad de ambos países, dado que el volumen de intercambios entre estas dos naciones ha aumentado considerablemente, porque Guinea Ecuatorial exportó a China mercancía (petróleo) por un valor de 1000 millones de dólares USA y China a nuestro país un poco menos, 60 millones de dólares.
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El acuerdo entre Guinea Ecuatorial y China para la supresión recíproca de visados de pasaportes diplomáticos, oficiales y de servicio. las ventajas del acuerdo, dijo el ministro, estaban en la rapidez de los contactos;
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El protocolo de enmiendas al Acta de la Unión Africana (en la UA son lenguas de trabajo oficiales el árabe, francés, inglés, suahili y portugués, pero se ha incorporado también el español a instancias del gobierno guineoecuatoriano);
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El pacto de no Agresión, Solidaridad y Asistencia Mutua entre los Estados de la CEMAC;
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El convenio por el que se rige el parlamento comunitario (2004) de la subregión con Malabo como sede del mismo;
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El acuerdo de Cooperación Judicial entre los Estados de la CEMAC;
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El acuerdo de Extradición entre los Estados miembros de la CEMAC (2004).
Tras la exposición del titular de la diplomacia guineoecuatoriana, la secretaria de la Comisión Permanente de Política Exterior de la cámara leyó el acta y el dictamen destacando primero que España formaría a los intérpretes de español para la Unión Africana, además de mostrar su inquietud sobre la controversia entre Gabón y Guinea Ecuatorial en el caso Mbañe. También la Comisión de Política Exterior del parlamento mostró sus reservas sobre la supresión de visados en los pasaportes diplomáticos, oficiales y de servicio entre Guinea Ecuatorial y China. No obstante, dictaminó que el pleno de la cámara ratificara los siete convenios enviados por el gobierno, con la recomendación de que se citaran las personalidades que tenían derecho a la supresión de los visados y no la sola tenencia de los pasaportes referidos.
El Grupo Coalición Democrática a través de su portavoz adjunto, David Nguema, manifestó que aprobaba la ratificación del paquete de convenios, pero la supresión de los visados para quienes tenían los pasados tantas veces citados la veía con reservas. A su juicio, se había actuado con excesiva precipitación porque el acuerdo adolecía de muchas cosas. El parlamento, matizó, aunque estuviera compuesto mayoritariamente por diputados del partido de gobierno, no debía ser una simple caja de resonancia de éste. David Nguema reconoció que era bueno mantener excelentes relaciones con China, pero el gobierno había obviado los procedimientos legales firmando primero el acuerdo para luego solicitar al parlamento su ratificación.
Plácido Micó, del Grupo Mixto, señaló que su grupo se encontraba ante una situación confusa y en principio estaba por no pronunciarse sobre la cuestión, porque, una vez más, la tramitación del envío por el gobierno de los acuerdos a la cámara no había respetado el reglamento de ésta. Además, se solía debatir los acuerdos de uno en uno y siete de golpe como ahora se pretendía, y eso significaba que no se quería realizar nunca un trabajo bien hecho. ¿Por qué se tenía tantas prisas, además de que si ya se había firmado el acuerdo con China para la supresión de los visados para qué se traía a la cámara? Sin embargo, Micó matizó que el Grupo Mixto no se oponía a la cooperación técnica con China, habida cuenta de que había dado beneficios para el país. Lo aprobaba. Sobre la supresión de los visados no sabía qué beneficios aportaba, amén de que no se debía legislar para casos excepcionales, ¿sabía el ministerio la cantidad de chinos que tenían pasaportes diplomáticos, oficiales y de servicio? El grupo socialdemócrata se abstuvo. Aprobó el Acta de enmiendas de la Unión Africana, y sobre el Pacto de no-agresión dijo también abstenerse, porque no se fiaba de la voluntad pacificadora de los países miembros de la CEMAc que en lugar de paz buscaban problemas y citó el caso Mbañe. Sobre la cooperación judicial entre los Estados de la CEMAC el grupo de CPDS votó a favor, y respecto del parlamento de la subregión el portavoz manifestó que se abstenía, porque no se sabía con certeza si iba ser un parlamento realmente pluralista y no uno al servicio de los intereses de los partidos en el poder de esos Estados. Con relación a la extradición, el Grupo Mixto votó en contra, porque había demasiados claroscuros y se dejaba, por ende, demasiado manos libres a los gobiernos de esos países cuando la extradición era un proceso judicial.
El Grupo PDGE tras dar algunas explicaciones su portavoz sobre lo acertado de la diplomacia de su gobierno, votó a favor. La votación se hizo apartado por apartado y el resultado no podía ser otro. Para el parlamento de la CEMAC solo hubo las dos abstenciones del grupo socialdemócrata, al igual que en el pacto de no-agresión y en la supresión de los visados. En la cooperación técnica con China, Acta de enmiendas de la UA y cooperación judicial entre los Estados de la subregión, todos los grupos votaron a favor y sólo CPDS votó en contra de la extradición. En suma, se aprobó todo el paquete. El ministro dijo haber tomado nota de algunas inquietudes sobre el tema de la supresión de los visados, para luego destacar que GE daba mucha importancia al tema de la integración subregional y regional.
Como punto final a los trabajos del primer período de sesiones de la cámara de este año, el pleno de la cámara aprobó la moción presentada por el Grupo Mixto para la supresión de la obligatoriedad de tener una partida de bautismo para la tramitación de expedientes administrativos. El acuerdo se obtuvo merced al consenso al que llegaron los tres grupos del parlamento. Lo mismo ocurrió con la proposición no de ley, presentada igualmente por el grupo socialdemócrata. El grupo mayoritario aportó enmiendas de forma que fueron aceptadas por los demás, y así se llegó felizmente a un acuerdo consensuado que fue celebrado por todos los presentes en el pleno. No era para menos. Era el primer acuerdo real entre el Grupo Mixto con el Grupo mayoritario de la Cámara de los Representantes del Pueblo. |