18 de abril de 2006
En una especie de amnesia generalizada
Los Ministros que comparecieron ante el Pleno de la Cámara hicieron caso omiso a las preguntas de los Diputados del Grupo Mixto y de la Coalición Democrática, dedicándose a responder con frases grandilocuentes y evasivas
El turno del ciclo de preguntas a los miembros del ejecutivo lo abrió el Primer Ministro Miguel Abia Biteo quien, en apenas quince minutos, presentó a la Cámara de los Representantes del Pueblo los proyectos de Ley de su gobierno, entre los que figuraban el de Protocolo y Convenios internacionales, el Acta de no-agresión entre los países de la subregión y la cooperación judicial entre los mismos, el Acuerdo con el gobierno de China sobre la supresión de visados entre los miembros de ambos ejecutivos y la incorporación del español como lengua de trabajo en la Unión Africana.
Finalizada la breve comparecencia del jefe del ejecutivo, tomó la palabra el Honorable José Manuel Akono, de la Coalición Democrática, para decir que su grupo apoyaba en su integridad el paquete de leyes presentado por el Primer Ministro y que, por otra parte, felicitaba al gobierno por los éxitos de la CEMAC y el triunfo de la selección de fútbol de Guinea Ecuatorial en el torneo que se celebró al efecto.
Plácido Micó, portavoz del Grupo Mixto, manifestó, a su vez, que le parecían bien los pactos que se firmaban, pero que tenía reservas sobre el cumplimiento de los mismos. Porque, observó, que en los países de la CEDEAO existía desde hacía tiempo la libre circulación de bienes y personas, lo que, por contraposición, no ocurría en África Central habida cuenta de la necesidad de obtener visados de las embajadas de los Estados miembros, amén de las barreras aduaneras de dentro y fuera de estos mismos países. El portavoz socialdemócrata añadió, además, que el Primer Ministro se había burlado una vez más del Parlamento obviando su reglamento que estipulaba que el Ejecutivo, antes de enviar los proyectos de ley al Parlamento, debía reunirse en Consejo de Ministros para luego remitirlos a la Cámara acompañados de un protocolo.
Francisco Pascual Obama, portavoz del Grupo PDGE, a su vez, dijo que se congratulaba de los éxitos que día a día hacía realidad el gobierno de su partido al tiempo que dedicaba las acostumbradas críticas a los planteamientos del Grupo Mixto.
En el turno de las réplicas a los portavoces de los distintos grupos parlamentarios, el Primer Ministro Abia Biteo se limitó a felicitar a los grupos Coalición Democrática y PDGE, e invitar al Mixto a que se informara mejor porque los progresos que se daban en el país estaban a la vista de todos. Micó le pidió explicaciones sobre el porqué la policía, la gendarmería y las delegaciones de gobierno impartían justicia a la ciudadanía cuando debería ser el poder judicial el responsable de este cometido, respondiéndole el primer ministro con una descripción de las funciones de la policía, la gendarmería y las delegaciones de gobierno. En una palabra, se evadió de la respuesta adecuada, por lo que Micó le dijo a Abia Biteo que vivía en un país distinto al de la inmensa mayoría de los guineanos.
Al día siguiente de la presencia del jefe del ejecutivo en el parlamento, comenzó la ronda de preguntas a los ministros del gobierno.
Francisco Mba Olo Bahamonde, Secretario de Estado de Transportes compareció ante el pleno de la cámara para responder sobre el estado del avión Inmaculada de la compañía de bandera EGA (Ecuatoguineana de Aviacón). La respuesta fue balbuciente y no convenció a nadie, porque no llegó a explicar con claridad sobre el estado real de la aeronave y cuál iba a ser en el futuro su funcionamiento.
Asimismo, el diputado David del grupo de la Coalición Democrática preguntó al secretario de Estado de la Seguridad Nacional, Francisco Edu Ngua, sobre las razones por las que la obtención del carnet de identidad resultaba en la actualidad un auténtico calvario para los ciudadanos, amén del trato desagradable que se dispensaba a éstos cobrándoles cantidades que no se correspondían con las tarifas oficiales. El alto responsable de la Seguridad respondió que el motivo se encontraba en la falta de tecnología propia además de la ineficacia de los funcionarios, pero que el departamento se iba a mover para subsanar las carencias que se observaban y que se estaba en contacto con empresas de diferentes países, Alemania y Africa del Sur entre otros, para la adquisición de dicha tecnología. No obstante, matizó que no le constaba al Ministerio de Seguridad Nacional que se cobrara dinero extra a los ciudadanos que querían obtener el carnet de identidad, y que a partir de la fecha de su comparecencia daría las órdenes oportunas para que el resguardo del DIP tuviera valor ante cualquier instancia.
Celestino Bacale, portavoz adjunto del Grupo Mixto, a su vez, le preguntó a Edu Ngua sobre los motivos de la tardanza para la obtención del documento de referencia que se hacían eternos, y por qué se registraban en el aeropuerto de Bata las maletas de los viajeros que procedían de Malabo en vuelos nacionales y no se hacía lo mismo en Malabo con los procedentes de la capital de la región continental. La respuesta fue, a la primera pregunta, que se trataría de agilizar los trámites para obtener el DIP, y que, en segundo lugar, con un descaro estupefaciente, no le constaba que se registrara a nadie en el aeropuerto de Bata cuando venía de Malabo en vuelos nacionales.
El mismo portavoz adjunto del Grupo Mixto pidió la presencia ante el pleno del Ministro de Sanidad, Justino Obama Nve, para que explicara el funcionamiento de la sanidad que, a ojos vista, estaba cada vez peor a pesar de las promesas del ministro en el segundo período de las sesiones del parlamento de septiembre-octubre de 2005, recordándole sobre el grado de ejecución del proyecto de erradicación del paludismo en la isla de Bioko firmado por su departamento con la empresa petrolífera MARATHON, así como el procesamiento de los datos sobre el VIH-SIDA que afirmó que se harían públicos. Bacale pidió asimismo explicaciones sobre la insuficiente información a la población sobre la pandemia del VIH-SIDA y el manejo opaco del programa de lucha contra este azote. Bacale acabó evocando las reuniones recientes entre el ministro y los sanitarios en las que se tenía la neta impresión de que el ministro atribuía el malfuncionamiento y las deficiencias de los hospitales a los sanitarios con pluriempleo.
El titular de sanidad respondió que la información que se le pedía siempre la había considerado importante, con independencia de que las respuestas que pedía el diputado de CPDS se las había facilitado el año pasado entregándole abundante documentación sobre el particular. No obstante, manifestó que su departamento había cosechado importantes logros en la lucha contra la pandemia y que se luchaba igualmente para que no desaparecieran medicamentos y objetos de los hospitales. Reconoció que el ministerio adolecía de los suficientes cuadros para que el tratamiento a los pacientes fuera óptimo, pero que en cualquier caso se trabajaba por mejorar el funcionamiento de los centros sanitarios. Bacale expresó su escepticismo, porque el ministro no había añadido nuevos elementos a los expuestos en el año 2005, además de que no había respondido sobre el porqué de la carencia de medicamentos en los hospitales del país, y que era la comunidad internacional la que más ayuda ofrecía pese a que diariamente el gobierno se congratulaba de que Guinea Ecuatorial era un estado rico. El presidente de la Cámara de los Representantes del Pueblo intervino en el debate para señalar que una de las razones del mal funcionamiento de los hospitales estribaba en el pluriempleo generalizado de los médicos que, por ganar dinero, dedicaban escaso tiempo en atender a los enfermos. Y fue él, y no el ministro de sanidad, quien informó que había en el país 30.450 casos de VIH-SIDA.
Por su parte, el Secretario de Estado de Energía, Francisco Mabale, en sustitución del titular del Ministerio de Minas, Industria y Energía, al igual que sus colegas precedentes, no respondió como se le exigía a la pregunta del diputado del Grupo Mixto, Celestino Bacale, sobre la situación del acuerdo entre su departamento y la empresa petrolífera española REPSOL referente a las becas y formación de estudiantes guineanos en materia de minas e hidrocarburos. Francisco Mabale reconoció que en efecto existía un acuerdo entre su ministerio y la empresa REPSOL, y que había guineanos, doce, con excelente currículo que realizaban estudios en la Escuela Superior de Minas de Madrid, además de que el gobierno de Guinea Ecuatorial había pagado la parte anual que le correspondía en el acuerdo y que se cifraba en alrededor de 90.000 euros. Por lo tanto, recomendó a Bacale que no se preocupara de la situación de los estudiantes y en este sentido se ofreció a proporcionarle toda la información sobre el particular.
El portavoz adjunto del Grupo Mixto, Celestino Bacale, solicitó también la comparecencia del ministro de Pesca y Medio Ambiente, Fortunato Ofa Mbo, para que informara sobre el grado de ejecución del vasto programa de su departamento anunciado en septiembre de 2005 sobre el autoabastecimiento en productos pesqueros a la población. Ofa Mbo contestó que la ejecución se estaba realizando correctamente, señalando que se había aumentado el nivel de producción de la pesca industrial que, detalló, ascendía en la actualidad a 166.000 toneladas. Los precios de estas capturas estaban al alcance de cualquier ciudadano, lo que hacía que la oferta del pescado que se vendía en las playas se hubiera rebajado considerablemente.
Respecto de la pesca artesanal, Ofa Mbo destacó que daría comienzo en el mismo mes la construcción de centros de pesca en Malabo y Bata y que la inversión era de 2.109 millones de F.CFA. Informó asimismo al pleno que se daría asistencia técnica a los pescadores contratando para ello a expertos extranjeros. En su turno de réplica Bacale manifestó que era una tomadura de pelo vanagloriarse de las toneladas mencionadas por el ministro, habida cuenta que para una población de, como decía el gobierno, 1.015.000 habitantes, resultaban insuficientes. Además, Bacale dudó que el precio de 1.500 F.CFA por kilo de pescado fuera cierto y que el pescado fresco que se adquiría en las playas hubiera bajado de precio. Por otro lado, sabía de buena fuente que había barcos que faenaban en las aguas de Guinea Ecuatorial que se dedicaban exclusivamente a la captura de mariscos que, luego, enviaban a Europa para su comercialización y consumo. Ofa Mbo respondió que Bacale no sabía lo que era la evolución de una tendencia. Se había aumentado considerablemente la producción que tendía al alza y eso era positivo para el país.
En otro orden de ideas, Bacale preguntó a la Viceministra de Agricultura, ya que el titular, Teodoro Nguema Obiang, nunca comparece ante la cámara, para preguntarle sobre el desarrollo del acuerdo tripartito entre el ministerio, el gobierno de Cuba y la FAO sobre asistencia técnica y apoyo a los agricultores guineanos. La viceministra informó que el acuerdo se firmó en el año 2000 y los expertos comenzaron a llegar en el 2001. Durante ese período de tiempo se habían realizado numerosos seminarios. Bacale, en su réplica, expresó que en su poder obraba otra realidad, porque el gobierno guineano como contraparte no había puesto el dinero correspondiente a su parte alícuota, además le constaba que los técnicos cubanos no habían rendido a tenor de lo que se esperaba de ellos y que se marchaban. Por otra parte, tenía conocimiento de que el gobierno iba a traer técnicos vietnamitas, cuando en el país existían numerosos cuadros guineanos que podían realizar el trabajo de asistencia y apoyo a los agricultores evitando de esta manera la fuga de enormes cantidades de dinero del país. La ministra adujo, a su vez, que el acuerdo tenía una duración que había vencido y que se pensaba firmar otro con los vietnamitas. No obstante, agradeció la recomendación de Bacale de utilizar los cuadros nacionales.
El portavoz del Grupo Mixto, Plácido Micó, le pidió explicaciones al ministro de Justicia y Culto, Ángel Masie Imbuí, para que informara al pleno sobre la existencia de presos en régimen de incomunicación y de otros que llevaban mucho tiempo detenidos y que no se habían puesto a disposición judicial; además, se habían añadido otros que el gobierno trajo secuestrados de países africanos. El ministro respondió con brevedad que no era responsabilidad del gobierno la privación de libertad de los ciudadanos sino del poder judicial. Micó le replicó que la respuesta era evasiva y peligrosa, porque el ministerio tenía una Dirección General de Asuntos Penitenciarios, con independencia de que no eran los jueces quienes tenían detenidos a los presos sino el ejecutivo. Micó citó nombres de personas por las que no era sospechoso tener simpatías por ellas habida cuenta de su pasado como represores, pero ello no obstaba para que pidiera el respeto a la ley. El ministro se reafirmó en su postura de echar la responsabilidad a los jueces. Reconoció, no obstante, la existencia de la dirección general a la que hacía alusión el portavoz del Grupo Mixto, y que, a su juicio, trabajaba mucho. Se enorgulleció de que se iba a sacar las cárceles de los cuarteles militares construyendo otras nuevas. Micó volvió a preguntar al ministro las razones por las que el gobierno se oponía a la existencia de la carrera judicial, respondiendo el ministro que no era cierta la aseveración del diputado Micó, porque, aseguró, el ejecutivo estaba haciendo esfuerzos por que hubiera en el país una verdadera carrera judicial formando a la gente adecuada y, en este sentido se había creado el Instituto de Prácticas Judiciales que en su corto tiempo de existencia había realizado varios seminarios. Micó, por su parte, le recordó al ministro Ángel Masie que en 27 años de gobierno no se había formado a ningún juez, porque ser abogado era otra cosa. El gobierno, acusó Micó, prefería tener unos jueces manejables a los que podía remover en cualquier momento, por eso no se quería la independencia de aquéllos. En una palabra, el diputado socialdemócrata afirmó que en Guinea Ecuatorial existía un gobierno-proyecto que no hacía nada y la prueba estaba en que no había un solo juez que llevara ejerciendo 10 años consecutivos. El ministro, a su vez, afirmó que existían realidades consolidadas y no proyectos, además de que no se podía tener jueces corruptos por el mero hecho de querer la inamovilidad de éstos.
De igual manera, el portavoz del Grupo Mixto solicitó la presencia del titular de Hacienda y Presupuestos, Marcelino Owono, para que explicara los pasos que se habían dado para la transparencia de las industrias extractivas, explicando el grado de ejecución de la promesa que hizo sobre el funcionamiento de la empresa pública GEPETROL. El ministro informó que la Iniciativa de Transparencia para las Industrias Extractivas fue creada por el primer ministro británico Tony Blair para el mejor manejo de los ingresos provenientes de los recursos de las industrias extractivas. La obligación incluía a gobiernos y a empresas del sector que debían proporcionar información y datos sobre la base de que se supiera cómo se gastaba y se gestionaba estos recursos. Micó replicó que no le satisfacía la respuesta, porque el ministro se había ceñido a la línea argumental de los miembros del gobierno que no era otra que esquivar las preguntas. El diputado expuso que GEPETROL era una empresa pública que tenía que presentar sus propios presupuestos de gastos e ingresos al parlamento, si se tenía en cuenta que recibía una sustancial subvención del gobierno de 5000 millones de F.CFA. La empresa pública no cumplía ese requisito. ¿Dónde estaba la transparencia, se preguntó Micó? El ministro respondió que sí creía que en Guinea Ecuatorial empezaba a haberla y por eso destacó las visitas al país del director general del Fondo Monetario Internacional y de otros ilustres representantes de organismos internacionales.
El portavoz del Grupo Mixto volvió a solicitar al Ministro de Hacienda que diera información sobre la creación del Banco Nacional de Guinea Ecuatorial, BANGE, y el porqué del nombre, así como los objetivos que perseguía y los criterios que se emplearon para ser accionistas y la selección del personal. El miembro del ejecutivo dijo que la denominación en sí no tenía mayor relevancia y lo que importaba, según su tenor, eran las actividades que iba a realizar el banco en el país. Informó también que la entidad bancaria que se creaba tenía capital mixto y que trabajaría en las actividades inherentes al sector. El principal accionista era el gobierno de Guinea Ecuatorial con un 45% de acciones; el socio extranjero, el Banco de Comercio de Filipinas, cuarto de su país, tenía el 30% y el 25% restante se repartía entre accionistas guineanos. El capital social era de 2.000 millones de F.CFA.
En su turno de contrarréplica, Plácido Micó señaló al ministro que el nombre tenía su importancia habida cuenta que las denominaciones de las entidades ya fueran de cualquier naturaleza, siempre tenían su significado y por ello no se hacían al azar tal como quería hacerlo ver el ministro, amén de que podría dar lugar a interpretaciones equívocas. Por otro lado, el diputado Micó observó que había un capital público y privado y sin embargo se concedía un margen de 30 años (el ministro le corrigió matizando que Micó le había entendido mal y que eran 3 años) para que en el país no se pudiera crear otro banco. Esto daba a entender que lo que se pretendía era crear un monopolio en favor de los de siempre y, paradójicamente, en perjuicio del propio Estado guineano además de preguntar sobre quién se iba a encargar del tema de las sedes del banco. El ministro Marcelino Owono explicó que la prohibición de crear otro banco a los tres años de la existencia del BANGE, estribaba en que el Estado no podía participar mayoritariamente en un proyecto de la misma naturaleza durante ese período. Repitió que el monto del capital era 2.000 millones de francos CFA y que la participación del gobierno era de unos 700 millones. El gobierno, además, se encargaba del alquiler de los inmuebles y no algún accionista privado nacional y la formación del personal le correspondía al socio bancario filipino.
En cuanto al Ministro de Asuntos Exteriores, Pastor Micha, Micó le pidió el informe de los resultados del viaje que hizo a España y los resultados del mismo. El ministro respondió que viajó al Reino de España a invitación del gobierno de ese país en febrero de este año, y le dijo que el deseo era de reforzar las relaciones entre Guinea Ecuatorial y el gobierno español, a su vez, pidió disculpas por los disturbios ocurridos por la invasión de la embajada por elementos incontrolados, además de añadir que serían sancionados los responsables de estos incidentes. La justicia era lenta, especificó, pero que los responsables serían castigados, dijo el ministro español a su colega guineano. Moratinos, ministro español de Asuntos Exteriores, reconoció que los derechos humanos estaban reconociéndose en nuestro país, y el ministro guineano dijo, a su vez, que ambos gobiernos debieran visitarse porque, aseguró, las relaciones entre España y Guinea Ecuatorial eran de carácter estratégico, y no coyunturales. Es más, se le invitó a Guinea Ecuatorial a que pudiera participar en una conferencia sobre inmigración y que el gobierno español apoyaría para que la lengua española se integrara como lengua de trabajo en la Unión Africana.
Pastor Micha se congratuló de la retirada por el gobierno español del estatus de refugiado político a Severo Moto, así como del deseo del presidente Obiang de preservar los lazos históricos con España y de que los empresarios de este país invirtieran en el nuestro, y principalmente en el sector turístico. Reconoció que los guineanos consideraban a España como su segunda patria, pero que no podía albergar en su suelo a delincuentes como Severo Moto. Consideró que era necesaria la creación de un Instituto Cervantes en Guinea Ecuatorial para la difusión del idioma español, para terminar informando que visitó el Congreso de los Diputados y que se entrevistó con el vicepresidente segundo Pedro Solbes. No obstante, se lamentó que no veía una clara voluntad del gobierno español por mejorar las relaciones con Guinea Ecuatorial, y la prueba de ello estaba en que no fue recibido en la Moncloa a pesar de llevar un mensaje personal del presidente Obiang a su homólogo Rodríguez Zapatero.
La única réplica al informe del Ministro Pastor Micha la hizo el portavoz del Grupo Mixto, Plácido Micó quien, entre otras cosas, dijo que el viaje podría considerarse un fracaso al constatar que España no parecía querer mejorar las relaciones con Guinea Ecuatorial. ¿Qué hacía, a su vez, el gobierno de Guinea Ecuatorial para que tuvieran otro sesgo, además de preguntar por el nombre del partido guineano, al que veladamente hacía alusión el ministro, que recibía ayudas de España? Pastor Micha respondió que nuestro país sí quería estar bien con España, porque pudo denunciar la destrucción de la Embajada guineana en Madrid ante las Naciones Unidas y no lo hizo. Y sobre la segunda pregunta dijo que un determinado partido fue invitado el año pasado a un seminario en España y no a otros de Guinea Ecuatorial, terminó matizando. |